July 14, 2026

Joan Sebastián Durán Guerrero, el colombiano asesinado por ICE, tenía permiso de trabajo y seguro social

Con Joan Sebastián Durán Guerrero ya son dos los latinos asesinados por ICE en menos de una semana

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Joan Sebastián Durán Guerrero, un colombiano de 26 años e inmigrante con permiso legal de trabajar en los Estados Unidos y número de seguro social, fue asesinado este 13 de julio en Biddeford, Maine, por agentes de ICE. El crimen ocurrió mientras Joan Sebastián estaba en su auto. Su hija de tres años, presenció el crimen. 

Al igual que en el caso de Lorenzo Salgado, asesinado por ICE el pasado martes 7 de julio en Houston,  los agentes no contaban con cámaras corporales durante el operativo, sin embargo, el asesinato quedó registrado en cámaras del sector. Ni Joan Sebastián ni Lorenzo eran las personas a quienes se buscaba en los operativos de control migratorio que terminaron con ambos asesinados

Joan Sebastián se dirigía a su trabajo cuando la patrulla lo interceptó. Los agentes de ICE justifican el crimen afirmando que el colombiano había intentado usar su auto como arma contra ellos, sin embargo, según testigos y registros en video, Joan Sebastián iba despacio y cuando se bajó del carro, antes de ser acribillado frente a su hija, gritó explicando que había intentado frenar. 

El lunes 13 de julio en horas de la noche, ICE afirmó que Joan Sebastián estaba ilegalmente en EE.UU. con orden final de deportación, pero MIRC y Presente! Maine informaron que ya tenía permiso de trabajo y número de seguro social. Fue el secretario de DHS, Markwayne Mullin, quien advirtió después al senador King que Guerrero no era el objetivo de la orden administrativa de los agentes. 

Joan Sebastián fue criado en el barrio La Victoria de Bucaramanga, Santander (Colombia). Su padre, Omar Durán, le dijo a Noticias Caracol: “Mi hijo era una persona que realmente salió del país para hacerse un futuro para su familia. Él tiene su esposa y su niña de 3 años. Trabajaba por ellos… Tenía sus documentos legales, tenía su permiso de trabajo”. Tenía dos empleos: trabajaba haciendo labores de aseo en una clínica veterinaria en las mañanas y domicilios en su carro por las tardes. Su familia se desplazó a Bogotá para iniciar los trámites de repatriación del cuerpo.

El antecedente de Brayan Rayo Garzón

El 7 de abril del año pasado, Brayan Rayo Garzón, un colombiano de 27 años, fue hallado inconciente en su celda, en un centro de detención del condado de Phelps, Missouri, bajo custodia de ICE. Murió al día siguiente tras ser trasladado al Hospital Phelps Health en Rolla, Missouri. Estaba a la espera de ser deportado a Colombia. Según los registros de ICE, estuvo en aislamiento durante cuatro días tras presentar síntomas de COVID-19, y durante el aislamiento el personal recogió dos notas manuscritas en español que deslizó bajo su puerta. El personal le prohibió realizar su llamada nocturna habitual a su madre argumentando medidas contra la propagación del virus; según Telemundo, había solicitado atención psicológica que no recibió, y las cámaras de su celda lo registraron caminando constantemente, refugiándose en la oración. El caso solo tomó relevancia pública en mayo de 2026, cuando fue mencionado en una investigación de AP que documentó un aumento en la tasa de suicidios dentro de instalaciones de ICE. Según AP, se habían registrtado diez de estos casos durante el segundo gobierno de Trump, nueve de ellos hombres latinos. 

Brayan Rayo había sido militar en Colombia antes de emigrar con su familia en 2023; cruzó por California, estuvo detenido tres meses y se instaló en San Luis, Missouri, donde trabajaba haciendo domicilios y pintando casas mientras reunía dinero para un abogado que evitara su deportación. Fue arrestado en marzo de 2025, señalado de usar una tarjeta de crédito robada que según documentos judiciales habría recibido de un amigo. Su reconocimiento médico inicial tardó 35 horas, incumpliendo los protocolos internos de ICE, y su evaluación psicológica se hizo mediante traductor electrónico porque el personal médico no hablaba español.

Comunidad contra la violencia de ICE

La comunidad de Biddeford exige una investigación transparente, al igual que la comunidad de Houston en el caso de Lorenzo Salgado. La gobernadora Janet Mills se pronunció: “Este desarrollo hace esta tragedia aún más perturbadora e indignante, y subraya la manera imprudente y descuidada en que se están conduciendo los operativos de control migratorio en Maine y en todo el país. Esto tiene que terminar”. La embajada de Colombia en Washington publicó un comunicado del 13 de julio exigiendo información y aclaraciones al DHS. 

En menos de 24 horas se movilizaron al menos cuatro ciudades de Maine. En Biddeford hubo protestas durante todo el día en Mechanics Park, a cuadras del lugar del tiroteo, que culminaron en una vigilia; apenas 12 horas después de la muerte de Guerrero, cientos de personas marcharon con velas y carteles. La multitud marchó cantando “Our love is stronger than the fear” (nuestro amor es más fuerte que el miedo). Antes de la vigilia, contramanifestantes con banderas pro-Trump se formaron en la esquina opuesta; la policía de Biddeford intervino. En la vigilia habló el presidente de la Cámara estatal: “Esos molinos que están en el centro de nuestra ciudad fueron construidos por inmigrantes”, dijo Ryan Fecteau, recordando a sus abuelos quebequenses. “Somos una comunidad de inmigrantes… No vamos a cambiar por Donald Trump ni por nadie”. 

En Portland, el aspirante al Senado Troy Jackson pidió la abolición de ICE: “Esto no es Maine. Este no es el Estados Unidos que conozco”. Este martes 14 de julio, en Scarborough, un centenar de personas se concentró frente a la instalación de ICE, junto a una coalición de líderes religiosos. Más de 20 organizaciones del estado firmaron las demandas, que incluyen retirar a todos los agentes federales de inmigración de Maine y liberar a las personas detenidas allí. 

En el año 2025 el gobierno de los Estados Unidos se gastó aproximadamente 12 mil millones de dólares en esta fuerza federal y se contrataron alrededor de 12,000 agentes nuevos. Se proyecta que este año habrá una inversión de cerca de 22 mil millones de dólares. Los agentes solo reciben 42 días de entrenamiento antes de salir armados a las calles. En contraste, más de cincuenta personas han muerto bajo custodia de ICE desde que Trump asumió su segundo mandato a finales de enero de 2025.

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