
Yulixa Toloza, de 52 años, se encontraba desaparecida desde el miércoles 13 de mayo en Bogotá, luego de que le practicaran una lipólisis láser en Beauty Láser ML, un centro estético que operaba ilegalmente en el barrio Venecia, localidad de Tunjuelito. El lugar fue sellado. Este martes 19 de mayo, su cuerpo fue hallado en Apulo, Cundinamarca.
¿Qué pasó con Yulixa?
Después del procedimiento, una amiga que acompañaba a Yulixa la vio visiblemente desorientada, pálida y con dificultad para respirar y sostenerse; ese video ha circulado ampliamente en redes sociales. A pesar del evidente mal estado en que se encontraba, no le permitieron sacarla de la clínica. Después de esto, Yulixa no volvió a contestar el celular.
Según el establecimiento, Yulixa Toloza había salido del lugar por sus propios medios a las 7:30 de la noche, pero cámaras de seguridad muestran a dos hombres sacarla del lugar entre cargada y arrastrada, sobre esa misma hora, en aparente estado de inconsciencia, y subirla a un carro.
Durante la búsqueda de Yulixa Toloza, las autoridades encontraron en la misma clínica de garaje a una mujer de 34 años que llevaba dos días abandonada y encerrada en una habitación bajo llave. Según su testimonio, el centro estético era “un apartamento de tres habitaciones, una cocina y un comedor, al que ella misma se acercaba a servirse sus alimentos luego de los procedimientos estéticos”; cuenta que un supuesto médico y un anestesiólogo le realizaron la lipólisis y luego la dejaron completamente sola, por lo que, si tenía alguna emergencia, no tenía a quién acudir.
El hallazgo del cuerpo y capturas
El lunes 18 de mayo, el vehículo al que subieron a Yulixa Toloza fue localizado en Cúcuta, Norte de Santander, zona limítrofe con Venezuela. Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado, ambos ciudadanos venezolanos, fueron capturados.

Este martes, 19 de mayo, el cuerpo de Yulixa fue hallado en Apulo, Cundinamarca. Horas después, se confirmó la captura de 3 personas en Venezuela, entre ellas María Fernanda Delgado, la dueña del negocio donde le practicaron el procedimiento ilegal, y Edinson José Torres, su pareja; la tercera persona sería Eduardo David Ramos, quien realizó el procedimiento y contra quien también se emitió orden de captura.

Violencia estética, desregulación y revictimización
Beauty Láser operaba como “Peluquería y otros tratamientos de belleza”, sin autorización para realizar intervenciones médicas ni personal ni equipos necesarios para atender una emergencia médica, como la que se cree se presentó con Yulixa.
Su caso vuelve a poner sobre la mesa la falta de regulación y control de las entidades competentes, que deja desprotegidas a las mujeres que acuden a este tipo de establecimientos y clínicas de garaje a realizarse procedimientos más baratos que en una clínica certificada. Y también expone la doble moral de una sociedad que juzga y revictimiza a las mujeres que, además de cargar con el peso y la presión de los mandatos y estándares de belleza y delgadez, y el castigo y discriminación en caso de no cumplirlos, terminan cargando también con la culpabilización social cuando enfrentan negligencias o mala praxis, por someterse a estos procedimientos.
La sociedad sigue en deuda de una conversación seria sobre las consecuencias de los discursos gordofóbicos y de violencia estética, y de la burla y la exclusión como dispositivos disciplinarios, sobre el cuerpo, la salud y las vidas de las mujeres, especialmente de las más precarizadas.