
Alrededor de 16 millones de peruanas y peruanos votaron entre el domingo 12 y el lunes 13 de abril, en un proceso marcado por retrasos que obligaron a extender la jornada para decenas de miles de electores para definir la Presidencia de la República, el Congreso (que vuelve a ser bicameral) y el Parlamento Andino. Keiko Fujimori obtuvo la mayoría de los votos, pero no suficientes para ganar en primera vuelta, por lo que habrá segunda vuelta el próximo 7 de junio.
Problemas logísticos como retrasos en la instalación de mesas y en la distribución de material electoral en distintos puntos del país, especialmente en Lima, obligaron a extender el horario de votación y, de forma excepcional, a permitir que algunas mesas afectadas continuaran recibiendo votos el lunes 13 de abril. Con 35 candidaturas presidenciales, el proceso se desarrolló en un contexto de fragmentación política inusual, una de las más altas en la historia reciente del Perú. Esa dispersión se refleja en los resultados.

Según los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con más del 80% de actas procesadas, se confirma que habrá segunda vuelta. Keiko Fujimori (Fuerza Popular) obtuvo el 12,8% de votos en esta primera jornada y pasa con seguridad a segunda vuelta. En segundo lugar, pasaría Rafael López Aliaga (Renovación Popular), con aproximadamente el 12,3% de los votos. Sin embargo, le siguen muy de cerca Jorge Nieto Montesinos (Partido del Buen Gobierno) con el 11,4% de los votos y una diferencia de menos de un punto porcentual (alrededor de 120.000 votos) que sigue cerrándose conforme avanza la totalidad del conteo, y Roberto Sánchez Palomino con el 11.2%. Rafael López Aliaga denunció fraude y convocó movilizaciones pidiendo la nulidad del proceso electoral. Jorge Nieto, en cambio, hace un llamado prudente a esperar los resultados finales.
Esta estrechísima diferencia de votos, sumada a los problemas logísticos de la jornada electoral, profundiza la ya debilitada credibilidad del proceso. Según el Conteo Rápido Integral de Ipsos Perú por encargo de Transparencia, en colaboración con el National Democratic Institute (NDI), habría un empate técnico entre los que se disputaban el segundo lugar.

Tanto Fujimori como López Aliaga representan corrientes de derecha, lo que configura una contienda sin presencia de fuerzas de izquierda en la fase final. Keiko Fujimori es una figura central del fujimorismo, hija del expresidente y dictador Alberto Fujimori, con una larga trayectoria política que incluye su paso por el Congreso y múltiples candidaturas presidenciales. Por su parte, Rafael López Aliaga es un empresario y político de perfil ultraconservador, vinculado a sectores religiosos y empresariales, que ha construido su capital político con un discurso de orden y valores tradicionales.
Será la cuarta vez en 16 años que Keiko Fujimori pase a una segunda vuelta, a pesar de su historial judicial. La Fiscalía la acusa de lavado de activos, organización criminal y obstrucción a la justicia, en el marco del caso Odebrecht, por presuntos aportes ilegales a sus campañas presidenciales. El Ministerio Público ha solicitado una pena de hasta 30 años de prisión y, durante el proceso, Fujimori ha cumplido periodos de prisión preventiva. Aunque ella ha rechazado las acusaciones y sostiene que se trata de persecución política, su situación judicial ha sido un factor constante de cuestionamiento público.
Rafael López Aliaga ha sido denunciado por presunta violencia sexual que, según información difundida por la periodista Karla Ramírez. También ha sido cuestionado por las posturas antiderechos de su partido y sus declaraciones. Uno de los escándalos más recientes que enfrentó como líder de Renovación Popular fue el caso de Milagros Jáuregui, congresista y pastora evangélica denunciada penalmente por exhibir a niñas de 10 a 13 años, víctimas de violencia sexual que llegaban embarazadas a La Casa del Padre y eran inducidas a continuar sus embarazos. Aunque rechazó lo ocurrido, López Aliaga había propuesto y defendido en 2021 que las menores violadas continuaran el embarazo e incluso planteó alojarlas en “hoteles cinco estrellas”.
Actas enviadas a revisión
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó este martes que 2.940 actas han sido enviadas a los Jurados Electorales Especiales (JEE) para su revisión. Estas representan el 3,2% del total de actas. Entre los documentos remitidos se encuentran actas observadas, votos impugnados, solicitudes de nulidad, así como actas extraviadas, siniestradas o con inconsistencias. Las actas observadas o impugnadas son aquellas que presentan inconsistencias que impiden su conteo inmediato, como errores materiales, por ejemplo, sumas incorrectas, ilegibilidad, ausencia de firmas o cuestionamientos formulados por personeros durante la jornada electoral.
El procedimiento establece que estas actas sean evaluadas por los JEE, que deben emitir una resolución en cada caso. Estas decisiones pueden ser apeladas ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y, una vez resueltas, las actas regresan a la ONPE para su incorporación al cómputo oficial. Mientras las actas observadas no sean resueltas, los resultados seguirán figurando como procesados, pero no completamente contabilizados.