septiembre 2, 2022

¿Por qué es importante para las mujeres que se apruebe la Constituyente en Chile?

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Foto de Radio Universidad de Chile

En octubre de 2019 las protestas en Chile fueron portada en los periódicos internacionales. El Estallido Social contra la injusticia y la desigualdad del país fue más fuerte que el Ejército que intentó reprimir las manifestaciones sin éxito. La nueva propuesta de constitución chilena se votará este domingo 4 de septiembre y es el resultado de varias exigencias que se gestaron desde las protestas de hace tres años. 

La Constitución Política de Chile vigente es la de 1980 que se promulgó durante la dictadura del general Augusto Pinochet. Esta nueva propuesta de constitución es radicalmente distinta desde su escritura: durante un año la Convención Constitucional preparó un borrador con 388 artículos organizados en 11 capítulos y comienza diciendo que “Chile es un Estado social y democrático, plurinacional, intercultural, regional y ecológico”.  

“Por primera vez Chile ha escrito un texto constitucional de manera completamente democrática. Fueron decisiones adoptadas por todas y todos mediante el voto participativo y ciudadano. Esto contrasta con los procesos constitucionales anteriores, tanto de la constitución actual de Pinochet, como sus predecesoras que fueron impuestas a la ciudadanía por personas que no fueron electas y con una ausencia absoluta de mujeres”, explica la periodista chilena Fabiola Gutiérrez González de la Red de Periodistas y Comunicadoras Feministas.

La Constitución que se votará este fin de semana en Chile es la primera escrita por una convención paritaria en todo el mundo. El resultado es que, de ser aprobada, la nueva ley recogería demandas de los movimientos feministas y de derechos humanos.

“La responsabilidad que hoy tenemos de votar y de hacerlo de manera informada es tan histórica como el proceso mismo que estamos viviendo”, recalca Fabiola Guitérrez en entrevista con Volcánicas. 

Las mujeres son más de la mitad de la población chilena y son quienes  más han participado activamente en los procesos electorales. Uno de los hitos de esta propuesta de constitución, que resalta la periodista, es la dignificación de los cuidados, el tiempo libre y la compatibilidad de estos con el trabajo.También se reconocen los derechos sexuales y reproductivos, el derecho a decidir de forma libre, autónoma e informada sobre el propio cuerpo, sobre el ejercicio de la sexualidad, la reproducción, el placer, la anticoncepción, la educación sexual integral y la transversalización del enfoque de género en todos los ámbitos. 

La nueva constitución contempla mecanismos de democracia participativa y descentralizada con reconocimiento a las naciones indígenas. Están explícitos los derechos constitucionales para mujeres, niños, niñas, adolescentes, personas y naciones indígenas, personas con discapacidad, de la diversidad y disidencias sexogenéricas. 

No habrá más Senado sino una Cámara de las Regiones que tendrá la misma cantidad de representantes por región, pues se considera a Chile como un Estado Regional y las políticas públicas serán “pertinentes a las necesidades territoriales, adecuadas a las diversas realidades locales”.

Por primera vez se habla de Autonomías territoriales indígenas y se reconoce el sistema jurídico de los pueblos, en coexistencia con el Sistema Nacional de Justicia. La policía se desmilitarizaría y el rol de las Fuerzas Armadas pasaría a ser exclusivamente para agresiones externas  y no en contra de la ciudadanía.

Hay más: esta propuesta de constitución consagra el reconocimiento del trabajo doméstico, el derecho a la vivienda, la alimentación adecuada, a vivir en entornos seguros y libres de violencia. Tiene un catálogo de derechos ambientales y normas que protegen a ecosistemas reconociendo la existencia de una crisis climática y ecológica mundial. 

Fabiola Gutiérrez aclara que estas propuestas no vinieron solamente de integrantes de la Convención Constitucional sino también de organizaciones que plantearon iniciativas acordes a los estándares internacionales de derechos humanos. 

Parece imposible que haya opositores de un proceso tan democrático que remplazaría una constitución de más de 40 años promulagada por un dictador, pero, en contra de todo pronóstico, la oposición sí existe. 

“Quienes se oponen a la nueva constitución han sido los propios integrantes de la convención de los partidos políticos de la derecha, que fueron minoría. Hay quienes dicen que el texto no contiene o no se ajusta a lo que se esperaba del trabajo de la convención. Está la intervención de la Iglesia Católica y de los grupos más conservadores que prefieren seguir con un sistema capitalista neoliberal, que sigue excluyendo a los sectores de especial preocupación e interés en nuestro país, como son las mujeres, los pueblos afrodescendientes, afromigrantes, los pueblos indígenas y también las personas con discapacidad y las personas mayores. Por lo tanto, hemos visto desde ex presidentes de la República criticando el texto constitucional, también el temor a lo que significa tener una primera constitución paritaria o feminista (como también la hemos llamado nosotras desde el trabajo que hemos realizado)”, dice Gutiérrez. 

Fabiola Guitérrez reconoce que hacer una nueva constitución en un año es un proceso difícil y cuenta que hay voces que apuntan a mejorar la constitución una vez aprobada. Aunque en la crítica opositora al cambio constitucional no hay argumentos sustanciales, sí hay desinformación y prejuicios. Por ejemplo, se decía que la constitución garantizaba el aborto hasta los 9 meses, y eso es falso. También hay desconfianza entre ciertos grupos conservadores hacia el reconocimiento a los pueblos originarios y, sobre todo, el concepto de “plurinacionalidad”. 

“Otras cosas que se han dicho para llamar al rechazo tienen que ver con la mentira de que las personas no van a tener vivienda propia, que van a haber expropiaciones. Todo eso es mentira, porque es solo cosa de revisar el texto y darse cuenta de que nada de eso se contiene.Lo que se otorga son más y mejores derechos, porque queremos avanzar y fortalecer una democracia que hoy en día está haciendo agua”, agrega.  

Para ella uno de los roles del periodismo feminista es precisamente informar y contrastar la desinformación que surge a partir de estas reformas, así como combatir la violencia, la polarización y la conmoción social ante un proceso tan importante como el del próximo fin de semana: “La mayoría de las feministas, dentro de las organizaciones en las que hemos participado, han hecho un arduo trabajo y un ejercicio para bajar a la ciudadanía todo lo que significa, lo que ha quedado en el texto constitucional”.

La movilización que ha habido a solo unos días del voto también es histórica. El sábado 27 de agosto, 37 organizaciones convocaron al Caupolicanazo Feminista para llamar a votar por la opción “Apruebo” este 4 de septiembre. Fabiola estuvo presente y contó que se congregó a más de 5 mil mujeres de distintos sectores, edades y organizaciones. 

“Las mujeres somos las primeras en poner la cuerpa frente a las situaciones de violencia que emergen por parte de los grupos anti derechos. Hubo una muestra de las principales normas y artículos que contiene el texto constitucional, además de una presencia artística. Estuvo Rita Segato entregando su mensaje en torno a la confianza que debemos tener las mujeres con todos los logros y con todo el trabajo que hemos ido articulando a partir de los últimos años. Porque hay que señalar que todo lo que hemos vivido tiene una antesala. Yo creo que la punta de lanza de lo que fue la revuelta del 2019 tiene que ver con el Mayo Feminista del 2018, cuando las estudiantes se organizaron precisamente a orillas del abuso y del acoso sexual en sus planteles educativos. Y por cierto, en sintonía con todo el movimiento Me too a nivel internacional. Creo que eso fue como el puntapié inicial para decir que había un Chile que estaba cansado, un Chile que estaba agotado de la vulneración de derechos. Los temas de educación, vivienda, salud, y tantos otros, son parte de las demandas del movimiento de mujeres y feministas, porque hacen parte del buen vivir, de lo que nosotras hablamos como un fortalecimiento de la democracia, una mejor forma de vivir y llevar nuestras vidas y de dejar de precarizar”.

La nueva Constitución les da esperanza y energía para la recta final que ha sido todo menos fácil. Pero también es una esperanza para Latinoamérica, porque la situación en la que estaba Chile en 2019 no es tan distinta a la de otros países como México, Bolivia, El Salvador, Guatemala y Colombia  en términos de injusticia, machismo y desigualdad. Esta constitución presenta un nuevo capítulo en la historia política chilena que hasta ahora había hecho parte de una larga tradición de machos dictadores compartida con Argentina, México, Venezuela, Cuba y una situación que actualmente viven Brasil, Nicaragua y El Salvador. 

El nuevo gobierno de Gabriel Boric se enuncia feminista pero sigue siendo boicoteado por grupos de derecha, así que las mujeres chilenas no pueden dejar de “empujar este carro, con la esperanza puesta” añade Fabiola. Todo ese esfuerzo habrá valido la pena si en la votación del domingo gana la opción “Aprueba”. El voto es obligatorio para todas las personas mayores de 18 años con cédula de identidad o pasaporte, aunque esté vencido. El sistema es a través de urnas: les votantes ponen su voto secreto en una papeleta. También está contemplado el voto de las personas chilenas que viven en el exterior. La votación comienza a las 8 de la mañana y termina a las 6 de la tarde. 

Calculan que serán 18 millones de chilenas, chilenes y chilenos quienes tienen la posibilidad de votar y estiman que acudirán por lo menos 10 millones, Fabiola Gutiérrez espera que la participación electoral sea más grande que la que le dio el triunfo al presidente Gabriel Boric en 2021

“Esperamos una alta participación. Estamos en la recta final, e insisto, con momentos muy complejos a nivel gubernamental y con mucha violencia, no sólo en lo digital, sino que también en el mundo offline. Se han dado actos de violencia durante el fin de semana, pese a que el Caupolicanazo Feminista nos puso esa cuota revitalizante a todos, a todas las mujeres, a todo el movimiento feminista y a mujeres que hemos trabajado intensamente en este proceso constituyente, porque sí creemos que es posible reducir al menos las desigualdades que históricamente nos han afectado principalmente a nosotras. Te lo digo así como que me sale desde el corazón y desde el estar viviendo el día a día, el proceso y estar muy inmersa en todo lo que ha sido este trabajo”.

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Autor

  • Katia Rejón

    Periodista y escritora feminista. Fundó la revista de periodismo cultural Memorias de Nómada en Yucatán, México. Forma parte de la Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas. Ha publicado reportajes en Nexos, Animal Político, Pie de Página, Poder Latam, Malvestida, entre otros. Escribe sobre cultura, derechos humanos, salud y sexualidad. Autora del libro de poesía Notas de Jardinería (Cuadrivio Ediciones, 2020).

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