julio 28, 2022

¿Es necesaria la violencia sexual en House Of The Dragon?

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Courtesy of Ollie Upton/HBO

Quienes hayan visto Game of Thrones recordarán que desde el primer episodio se estableció que era normal ver cuerpos desnudos (siempre desproporcionadamente más cuerpos femeninos que masculinos) y también que era normal ver violencia sexual (¿cómo olvidar la escena en la que Khal Drogo abusa de Daenerys, cuando en el libro era una escena con consentimiento?). Durante ocho temporadas, la serie y sus creadores recibieron críticas constantes por esto: ¿era realmente necesario ver tanto abuso? Pues, los creadores de House of the Dragon, la nueva precuela que ocurre 200 años antes en el universo creado por George R.R. Martin, prestaron atención a esas críticas pero parece que no entendieron nada de nada. 

La semana pasada, los showrunners de la serie, Miguel Sapochnik y Ryan Condal, en entrevista con The Hollywood Reporter, hablaron de esta adaptación de Fire & Blood, la novela de 2018 de George R.R. Martin, y entre otras cosas contaron cómo la serie mostrará el sexo y la violencia sexual, en comparación con cómo se mostraban en Game of Thrones

Sapochnik dijo que la producción “se echó para atrás” con la cantidad de sexo que se mostrará en la serie, pero de todas formas dejarán claro que el sexo era algo muy despreocupado para los Targaryen. Hasta ahí digamos que O.K. Pero lo que sigue es lo que me hace levantar la ceja: la violencia sexual sí será una parte muy importante de este mundo. ¿Ah? Como quien dice: “bajémosle al sexo consesuado, pero sigamos mostrando violaciones”. Sapochnik dijo que el enfoque que él y su co-showrunner le darán será hecho con “mucho cuidado” y que “si algo, vamos a arrojar una luz sobre ese aspecto. No podemos ignorar la violencia que era perpetrada contra las mujeres por parte de los hombres en esa época. No debería ser minimizada y no debería ser glorificada”. 

¿A qué época se refiere Sapochnik? Porque, hasta donde sabemos, todo lo que ocurre en el universo de Game of Thrones es completamente ficticio. Claro, George R.R. Martin, como cualquier escritor de fantasía, se inspiró en acontecimientos y dinámicas de poder de distintos momentos de la historia, como La guerra de las Dos Rosas o la masacre de Glencoe. Pero a los defensores de la representación de la violencia sexual en la pantalla (y también a quienes odian ver a personas racializadas en sus historias de fantasía) les encanta decir que el realismo es muy importante y que “así eran las cosas en la Edad Media”. 

Dejando de lado lo absurdo que es gritar “¡el realismo es importante!” en una serie en la que cada protagonista tendrá un dragón por mascota y en la que todo el mundo tiene dientes perfectamente blancos y piernas perfectamente depiladas, hablemos entonces, si quieren, de qué tan realista es esa lluvia constante de violencia sexual en aras de mantener un supuesto realismo y de ser fieles a la Historia con hache mayúscula.

En un artículo que me encanta, la académica medievalista Sarah Durn, explica que además de que existieron muchas reinas y monarcas mujeres, “la Edad Media no era tan sexista ni tan misógina como Game of Thrones nos hace creer y que las mujeres medievales tenían más poder y libertad que las mujeres de Westeros”. Además de hablar de la relación de las mujeres con la tierra y con la religión (resumen: sí podían ser dueñas de tierras y podían fundar sectas religiosas libres como las Beguinas), Durn explica que “la violencia y la misoginia que muchos creen que eran parte de la real Edad Media, están más relacionadas con la represión sexual, el colonialismo violento y el sexismo de la época Victoriana”. 

Entonces, si lo que quieren es fidelidad a la Historia, ¿por qué no mostrar cosas como las que cuentan las curadoras de manuscritos del Getty Museum, Elizabeth Morrison y Larisa Grollemond? Mujeres que trabajaban la tierra parejo con los hombres, mujeres artistas, comerciantes, racializadas. ¿Por qué no mostrar a más mujeres liderando ejércitos, mujeres que hacen cerveza, mujeres escritoras, mujeres que lideran movimientos religiosos, mujeres que curaban enfermedades o incluso a personas con identidades de género no binarias? No hay tiempo para nada de eso porque las violaciones constantes y los flashazos de tetas sin identidades son más importantes. 

Yo no veo series de fantasía porque quiera “realidad” (para dosis de realidad tengo los noticieros y las redes sociales), pero sí esperaría que si van a sacar la excusa de que necesitan mostrar violaciones y violencia en su serie porque quieren ser “fieles a la Historia”, al menos tengan claro a qué época se están refiriendo. Por eso me parece tan refrescante una serie como The Wheel of Time (Prime Video), que también es de fantasía pero que logró pasar toda una temporada sin mostrarnos escenas de violencia sexual e incluso nos metió en un mundo en el que quienes tienen el poder y la libertad de practicar magia son las mujeres. 

Yo no estoy en contra de mostrar y hablar de violencia sexual en la televisión. Una de mis series favoritas es I May Destroy You (HBO) porque tiene algunas de las mejores y más profundas reflexiones sobre qué es el consentimiento, qué es ser una víctima y cómo la violencia sexual puede marcar una vida. También me parece que miniseries como Unbelievable (Netflix) o la docuserie I’ll Be Gone in the Dark (HBO) lo han hecho muy bien. Y además, tengo claro que cuando se tocan temas como la violencia sexual en una obra de ficción, hacer las cosas bien y luego fallar es una posibilidad. Por ejemplo, en Orange Is the New Black (Netflix), una serie muy feminista, en una temporada nos mostraron una instancia de abuso sexual manejada de una forma al mismo tiempo cruda y sensible con las víctimas, pero más adelante hizo que esa misma víctima (Pennsatucky) siguiera enamorada de su abusador e incluso lo ayudara a escapar cuando las prisioneras toman control de Litchfield.

Entonces no creo que haya temas que la ficción y el arte no deban tocar. Esto no es cuestión de pudor o de escándalo moral tipo “cómo van a mostrar esas cosas”. Pero sí es cuestión de preguntarnos por qué algunos creadores de series (que casi siempre son manes) están tan empeñados en seguir mostrando a mujeres y disidencias sexuales siempre en posiciones de vulnerabilidad, siempre como víctimas de brutalidad sexual. ¿Por qué las que se supone que son las mejores mentes creativas, encargadas de pensar mundos de fantasía, son capaces de imaginar monstruos y mundos que no existen en nuestra realidad, pero son tan poco creativas a la hora de pensar en nuevas dinámicas de género? 

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Autor

  • Juliana Abaúnza Jaramillo

    Juliana Abaúnza nació en Bucaramanga, creció en Barrancabermeja y lleva más de 15 años viviendo en Bogotá. Es comunicadora social con énfasis en producción editorial y ha escrito sobre televisión y cine para medios nacionales, como El Tiempo, Shock, Bacánika, Avianca, Diners, Don Juan, e internacionales como el portal guatemalteco Nómada. Es cofundadora del colectivo feminista Las viejas verdes, un grupo de 8 mujeres que luchan por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres colombianas. Este año será el lanzamiento de su primer libro, con Editorial Planeta.

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