
Donovan Balanta Paz, un hombre afro de 34 años y padre de dos hijos, murió el 20 de septiembre, después de ser atacado con golpes y descargas eléctricas en un procedimiento policial en el sector de Caracolí, suroccidente de Bogotá, en el límite entre Ciudad Bolívar y Soacha. La policía de Soacha llegó al sector para atender una riña. Las autoridades dicen que Donovan participaba en la discusión y habría arrojado una botella contra los uniformados, pero familiares y amigos niegan que él estuviera involucrado en la riña y aun así lo persiguieron. Testigos aseguran que la policía usó insultos racistas durante el operativo.
Un video difundido en redes muestra a Donovan esposado mientras varios policías lo arrastran por una calle empinada y sin pavimentar. En la grabación se ve cómo lo golpean en la cabeza, le aplican descargas con un taser y le quitan los zapatos. Donovan pide auxilio pues no puede respirar. Solo cuando pierde el conocimiento y deja de moverse, los agentes lo suben a una patrulla. Sus familiares denuncian que hubo abuso de autoridad y discriminación racial.
Según la Policía, los agentes lo llevaron a la estación de Cazucá, donde su estado de salud empeoró. Luego lo trasladaron a un centro médico, donde se confirmó su muerte. De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, llegó al hospital sin signos vitales.
El 27 de septiembre, la Defensoría del Pueblo se pronunció sobre el caso en su cuenta de X, enviando un mensaje de solidaridad a la familia de Donovan y le pidió a la Fiscalía que investigue y establezca si en el procedimiento hubo discriminación o perfilamiento racial. También le pidió a la Policía avanzar en su investigación interna y prohibir de forma clara el perfilamiento racial en los protocolos policiales. Las autoridades suspendieron a siete agentes mientras avanza un proceso disciplinario en su contra.
¡Justicia por Donovan!
Donovan Balanta era conocido como “Piri”, trabajaba en un laboratorio farmacéutico y estudiaba criminalística. El jueves 24 de septiembre, sus familiares y amigos lo despidieron en el cementerio Jardines del Apogeo, en Bogotá.
El 25 de septiembre, familiares, amigos de Donovan y miembros de la comunidad afrodescendiente realizaron un plantón frente al búnker de la Fiscalía, en Bogotá. Exigieron justicia por su muerte y pidieron al presidente Abelardo de la Espriella, al Ministerio de Defensa y a la Alcaldía de Bogotá garantías de protección y respeto por la dignidad del pueblo afrodescendiente. La protesta fue convocada por el Colectivo Justicia Racial.
La organización para la justicia racial Ilex Acción Jurídica, se pronunció en rechazó de la muerte de Donovan y pidió que el caso lo asuma la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos de la Fiscalía y que se investigue como posible homicidio y tortura, con el agravante de discriminación racial. También recordó que el sector de Caracolí es un barrio que ha recibido a familias negras desplazadas por la violencia en el Pacífico.
De acuerdo con expertos de la ONU, en Colombia el profundo racismo sistémico está arraigado en las fuerzas de seguridad que, a menudo, asocian a las personas afrodescendientes con la delincuencia; esto se conoce como perfilamiento racial. Según un estudio de Ilex Acción Jurídica de 2019, en Bogotá “las personas negras con tonos de piel más oscuros tenían 2,57 veces más probabilidades de ser detenidas, llevadas a áreas restringidas, multadas o requisadas por la Policía”. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU en Colombia, manifestó su preocupación por la muerte de Donovan y recordó que, cuando una persona está detenida, el Estado es responsable de proteger su vida. La organización pidió a las autoridades cumplir las normas internacionales sobre el uso de la fuerza y que el caso sea investigado por la justicia ordinaria, para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.
Por su parte, la organización AfroResistance también se pronunció frente al caso y pide que no se lea como un hecho aislado, pues la muerte de Donovan demuestra que en Colombia las leyes y las instituciones del Estado siguen oprimiendo a la población negra.