
La primera vez que supe de las acusaciones por violencia doméstica de Amber Heard en contra de Johnny Depp fue en el backstage de un noticiero de Univisión, en Ciudad de México, en donde me iba a entrevistar para hablar sobre la ola de denuncias por acoso y violencia que había comenzado en Latinoamérica entre el 2015 y el 2016. Recuerdo que la presentadora, luego de mostrar una foto de la cara golpeada de Heard, dijo: “Esperemos que no sea cierto”. Ese pequeño gesto machista, que en ese momento era individual, se convertiría en un fenómeno colectivo, azuzado por una estrategia de desprestigio que se impondría como modelo a seguir para otros agresores acusados públicamente.
Las demandas por calumnia
Depp y Heard se conocieron en 2009 en el set de la película The Rum Diary en Puerto Rico. Heard ha contado que tenían una escena en la que debían besarse y que, contrario a la convención profesional, él la besó con lengua, sorpresivamente, es decir, sin pedir su consentimiento. A partir de ahí el empezó a cortejarla intensamente, tanto que le regalo un caballo. Estos comportamientos podrían verse hoy como acoso y como love bombing, pero en ese entonces se entendieron como gestos románticos en una pareja con mucha química. Depp es 23 años mayor que Heard, y en ese momento aún estaba con Vanessa Paradis. Se casaron en 2015. Quince meses después, Heard pidió el divorcio, acusando a Depp de violencia doméstica y pidiendo una orden de alejamiento. En la demanda, Heard dijo: “Soporté abuso emocional, verbal y físico excesivo por parte de Johnny, incluyendo agresiones furiosas, hostiles, humillantes y amenazantes cada vez que cuestioné su autoridad o no estuve de acuerdo con él”. En 2016, Depp y Heard llegaron a un acuerdo de divorcio y publicaron un comunicado conjunto fraseado cuidadosamente. “Ninguna de las partes ha hecho acusaciones falsas para lucrarse. Nunca hubo la intención de daño físico o emocional.” En ese momento se entendió como un mensaje conciliador, pero sutilmente apunta dos cosas importantes: que nadie ha estado haciendo acusaciones falsas puede referirse que Heard no ha mentido sobre la violencia doméstica, y decir que no hubo intención de daño no niega en ningún momento que sí hubiera un daño físico y/o emocional. En 2017 el divorcio se hizo oficial.
En abril de 2018 el periódico inglés, The Sun, pública un artículo titulado “¿Cómo puede J.K. Rowling estar ‘realmente feliz’ al elegir al golpeador de esposas Johnny Depp para la nueva película de Animales fantásticos?”. Depp los demandó por injuria y calumnia en el Reino Unido. La demanda llevó a un juicio en el que Heard fue una de las testigos centrales, y en 12 de los 14 incidentes de agresión denunciados por Heard, el juez declaró que las acusaciones estaban más que probadas. Los estrados ingleses fallaron a favor del periódico en 2020 y en contra de la apelación de Depp en 2021.
En diciembre de 2018, Heard hizo un artículo para The Washington Post presentándose como una víctima de violencia doméstica, sin mencionar en ningún momento a Depp. Esto es notable porque, a pesar de que Heard no dice su nombre, Depp, sin duda sintiéndose aludido, la demanda también por injuria y calumnia. Según Depp, la columna hizo que lo despidieran de la serie de Piratas del Caribe, algo difícil de creer porque también hay un documento de Disney en donde se explican los motivos del despido como “mal comportamiento reiterado”. Esto marca un hito en el acoso judicial a mujeres que denuncian violencia sexual, pues hasta ese entonces la convención era que para que pudieras alegar que estaban atacando tu derecho al buen nombre tenían que decir tu nombre. Depp demanda a Heard por la lectura entre líneas que podía darse a partir de la columna.
Como la razón social del Washington Post está en Virginia, el juicio tuvo lugar en ese estado, en vez de California, donde residían Heard y Depp y donde ocurrieron la mayoría de las agresiones que se denuncian. Esto fue una victoria para Depp porque en California existe la ley “Anti-SLAPP”, que otorga una protección adicional a la libertad de expresión de las personas que hacen denuncias o hablan sobre temas de interés público. En Virginia hay leyes similares, pero su alcance es mucho más acotado e incluyen la excepción de “cuando esas afirmaciones le generan pérdidas laborales a la persona acusada”. El juicio, que comenzó en 2022, fue puntualmente por la demanda que puso Depp contra Heard por calumnia y por la contrademanda que puso Heard contra Depp en respuesta.
Un patrón de violencia doméstica
Aunque los objetivos de las demandas eran diferentes, The Sun y Heard, un medio y una persona, los hechos a probar eran esencialmente los mismos, y por eso el fallo a favor de The Sun, es tan relevante. En un documento de 130 páginas en donde se detallan una seguidilla de incidentes violentos, el juez determinó que las acusaciones de abuso contra Depp eran “sustancialmente ciertas”. En la larga serie de incidentes y peleas que detalla el fallo, hay algunos patrones: Depp está borracho o consumiendo otras drogas, usualmente cocaína o MDMA, con frecuencia tomando vino. Rompe copas y botellas. Entre las evidencias que se presentaron está un video de Depp destruyendo cosas en la cocina. Le tira cosas, la insulta y la agarra del pelo, un comportamiento reiterado en agresores y también catalogado como violencia doméstica. En el juicio en Inglaterra presentaron una grabación en la que Depp admitía haberle pegado a Heard con la cabeza. El actor había dicho en el estrado que esto era mentira, y esto le mostró al juez su poca credibilidad como testigo.
Durante su relación y matrimonio, Depp estaba en rehabilitación por una adicción a los opiáceos, y probablemente también al alcohol, presente en sus episodios violentos. Heard, por su parte, también consume drogas, pero de formas muy diferentes: Ambien para dormir, y parece que marihuana y MDMA de forma recreativa, y no hay evidencia de que tenga un consumo problemático. El juez, en su fallo, rechaza la teoría de que todas las acusaciones de Heard sean un montaje, ya que estas también han sido catastróficas para la carrera de ella.
Hay algo importante en la serie de incidentes que se narran en el fallo, y es que no es la primera vez que Depp, en una pelea con su pareja, destruye cosas: En 1994 se estaba quedando en un hotel carísimo en Nueva York, The Mark Hotel, con su entonces novia la modelo Kate Moss: “Un altercado tuvo lugar, lo suficientemente ruidoso como para que las autoridades fuera a ver qué pasaba. Encontraron a Depp y a Moss en un cuarto totalmente destruido después de una supuesta pelea. El oficial que llegó dijo que encontró a Depp fumando calmadamente, pero que la escena era horrorífica: “Había vidrios por todos lados, muebles patas arriba, mesas con las patas rotas”. Depp dijo que “un armadillo furioso se había estado escondiendo en el clóset” y que la destrucción de la habitación era el resultado de los intentos de Depp para protegerse de la criatura. El armadillo nunca fue encontrado y Depp fue arrestado con cargos por 10.000 USD en daños. El mismo Depp habla del incidente, casi que con orgullo, en una entrevista para la revista Esquire: “Tienes que tener un canal disponible para el desfogue, un estímulo, ¿me entiendes? Pero no me dio pena entonces y no me avergüenzo ahora. Quiero decir, ya sabes, estaba en un mal estado de ánimo, tenía mal genio y asalté un cuarto de hotel. Rompí muchas cosas. Y se sintió bien. Me sentí mejor después. No puedo decir que lo recomiende pero, ya sabes, haces lo que tienes que hacer en el momento. Así que tienes que hacerlo. Luego te envejeces, y te botan a la basura, y lo único que te queda es que te pregunten: ¿acaso no eras tú Johnny Depp?”. La actriz Ellen Barkin, quien trabajó con Depp en 1998 en la película Fear and Loathing in Las Vegas, y durante ese tiempo tuvo una breve relación con él, también ha testificado que “Siempre había un aire de violencia alrededor suyo”, “grita, es verbalmente abusivo”. Barkin testificó en el juicio del Reino Unido que en una ocasión Depp arrojó una botella contra la pared en un cuarto de hotel en Las Vegas.
Esto es importante Depp, en los comienzos de su carrera, fue la encarnación contemporánea del héroe byroniano de Hollywood: “chico misterioso, alternativo, romántico, torturado por un profundo dolor que lo hace sensible pero a la vez esquivo e inalcanzable”. Pero eso no lo exime de ser un machista. A la luz de las denuncias es claro que la suya nunca fue “nueva masculinidad”, sino misma masculinidad tóxica que resuelve los problemas con fiestas, sexo, cosificación de las mujeres a su alrededor, abusos de sustancias, que romantiza la idea del “genio”, y que sistemáticamente hace “love bombing” (Depp siempre fue conocido por tatuarse los nombres de sus novias y proponerles matrimonio de forma apresurada). Ese personaje está en total disonancia con los mensajes que se han divulgado en el juicio, en los que usa todo tipo de insultos misóginos para referirse a Heard, la llama “puta barata” de varias maneras, y fantasea con matarla y violar su cadáver:. En junio de 2013 le dice a su amigo Paul Bettany: “Ahoguémosla antes de quemarla!!! Yo follaré su cuerpo quemado después para asegurarme de que está muerta”. Así piensa el galán más “sensible” de Hollywood.
Cuando finalmente Heard subió al estrado en el juicio de Virginia, habló en detalle de los problemas de abuso de sustancias de Depp, que lo llevaban a insultar, romper cosas, pegarle cachetadas si pensaba que ella se estaba burlando de él. Muchas de las peleas se debían a celos y homofobia de Depp, quien creía que Heard lo engañaría con otra mujer. Uno de los momentos más difíciles de la declaración fue un episodio en el que Heard cuenta que Depp, drogado, empezó a buscar frenéticamente en el cuarto algo que supuestamente Heard había escondido, al parecer drogas. Según Heard, Depp le metió los dedos en la vagina para “revisar si Heard había escondido allí las drogas”. Este testimonio traumático fue visto, criticado y replicado por miles de personas en Internet. Heard también contó que Depp trataba de esconder su consumo problemático de sus hijos hasta que, en una ocasión, bajo la influencia, se lanzó al agua desde un yate frente a sus hijos, causándoles un ataque de pánico.
La víctima imperfecta
Uno esperaría que en cualquier escenario un patrón de violencia como ese sería claro y reconocible. Pero el mundo, desde la presentadora de noticias en Ciudad de México hasta los mandamases del mundo del espectáculo, quería creerle a él. Rápidamente,
En redes sociales se hizo ubicuo el discurso de que eran una pareja mutuamente agresiva y violenta. Es clave señalar que eso de “la violencia mutua” es un mito. En la violencia doméstica siempre hay un agresor que inicia la violencia y que pretende tener el poder y el control en la relación. No es lo mismo pegar para someter, que pegar para defenderse.
Pero la audiencia no parecía estar satisfecha con el “performance de víctima” de Heard. Si lloraba, era porque fingía; si no lloraba, era porque mostraba toda su maldad. Desde que comenzaron las denuncias masivas por violencia y acoso sexual en el siglo XXI, se ha venido construyendo una “mujer de paja”, una villana mentirosa que es la prueba de que “los hombres también sufren violencia”. Este es un escenario posible, por supuesto, porque las mujeres somos seres complejos capaces de violencia y maldad, pero para abusar de alguien se necesita poder. Si es raro y excepcional que un hombre sea víctima de violencia doméstica a manos de una mujer, es porque es raro y excepcional que una mujer tenga más poder que un hombre. En el caso de Depp y Heard, es claro que quien tiene más poder es él, pero la gente quería usar esta historia para decir: “¿ya ves? A los hombres también les pasa”. Incluso se llegó a presentar todo como una campaña feminista para visibilizar a los hombres víctimas de violencia doméstica.
La discusión se planteó en esos términos, de forma general, e incluso quienes le creían a Heard y condenaban a Depp por sus abusos daban por sentado que ella también había sido violenta. Esto abrió conversaciones importantes: ¿podemos estar de parte de las víctimas, incluso si nos “caen mal”? ¿acaso las víctimas tienen que renunciar a su complejidad moral? ¿solo condenaremos la violencia cuando daña a alguien que nos parece “inocente”, pero la aceptaremos plácidamente si es contra una persona que nos parece moralmente reprobable? ¿hay víctimas buenas y malas? ¿cómo las diferenciamos?
No todas las víctimas se quedan llorando bajo la ducha ante una agresión. Algunas responden, contestan, muerden, pegan. Algunas deciden vengarse de su agresor. Es más raro, de hecho, que una mujer muestre sumisión absoluta ante la agresión de su pareja. Vivimos en un mundo que insiste en que la solución a la violencia doméstica es que “no nos dejemos”, pero cuando, de hecho, alguna mujer “no se deja” entonces tiene que pensárselo dos veces antes de denunciar, porque el agresor le puede fácilmente “voltear la arepa” y acusarla a ella de agresora si en algún momento ha reaccionado de forma alterada, o con ira o si no se ve frágil y llorosa como esperamos que sean “las verdaderas víctimas”.
Una nueva estrategia para callar a las víctimas
Sin duda, el examen de nuestro punitivismo colectivo es indispensable para tumbar el patriarcado y pensar en formas de justicia feminista. Pero, ¿era puntualmente Heard una mujer violenta? ¿De dónde salió esa idea?
En el juicio de EE. UU. Depp tenía que probar que las acusaciones indirectas de Heard en la columna del Washington Post eran falsas y que habían sido formuladas con malicia; sin embargo, la estrategia de Depp fue una campaña mediática para hacerle creer, no al juez, sino al mundo, que la agresora era ella. La estrategia no es nueva, es una ampliación de lo que se conoce como “DARVO”, un método de defensa usado por agresores, especialmente en casos de acoso, violencia doméstica y violencia sexual. Sus siglas, en inglés, se refieren los pasos de la estrategia: negar (deny), atacar (attack), y ponerse en el rol de víctimas. Lo verdaderamente nuevo fue la magnitud de la campaña de desprestigio, la resonancia que tuvo con la misoginia y la bifobia que ya existen en la sociedad, y el impacto que tuvo en el juicio al desbordarse de las redes sociales.
Depp contrató a la relacionista pública Melissa Nathan para crear una oleada de contenidos en redes sociales que usaran la misoginia del entorno para villanizar a Amber Heard. La campaña de desprestigio salió tan bien que Nathan se hizo famosa, y en el 2024 fue contratada por Justin Baldoni para desprestigiar a Blake Lively. “Tu sabes que podemos enterrar a cualquiera”, le dijo Nathan a Baldoni, en un mensaje de texto que se hizo público en medio de esa batalla legal.
En el podcast “Who trolled Amber Heard?”, publicado en octubre de 2024, el periodista Alexi Monstruos investiga a fondo de dónde salió tanto contenido en contra de Heard y encuentra cosas interesantísimas, como que gran parte de ese contenido salió de bodegas de trolls en Arabia Saudita. La cantidad de contenido manufacturado en su contra resonó con muchas personas que se dejaron llevar por su misoginia y empezaron a amplificar los ataques mediante contenido orgánico.
La campaña de desprestigio masiva también usó el lenguaje del “True Crime”, analizando supuestos registros médicos, posts y entrevistas, de formas siempre sesgadas, y ni hablar de los abogados comentaristas del juicio que se hicieron virales en Youtube.
En redes sociales se hicieron virales las supuestas “pruebas contra Heard”, como que en 2009 fue arrestada por presuntamente agarrar del brazo y manotear a su novia, Tasya Van Ree, en un aeropuerto en Seattle. Hoy Van Ree dice que el arresto fue injusto, que el incidente fue sacado de proporción, en parte, por la homofobia de la policía: “Recuerdo señales de actitudes misóginas, que luego me parecieron homofóbicas, pues cuando se dieron cuenta de que éramos pareja y no ‘solo amigas’ el problema escaló. Amber es brillante, honesta y hermosa y la respeto mucho. Pasamos 5 años maravillosos juntas y seguimos siendo cercanas”. Este incidente se quiso equiparar con el historial de violencia de Depp con sus ex-parejas. La comentarista cultural Princess Weekes, señala en un video de Youtube que las mujeres bisexuales suelen ser víctimas de violencia doméstica precisamente por que sus parejas piensan que son hipersexuales y se ponen celosas, y cita al Center for Disease Control and Prevention (CDC) con un estudio que muestra que las mujeres bisexuales tienen el doble de posibilidad de sufrir violencia domésctica (61.1%, frente a un 35% de probabilidades de sufrir violencia doméstica en las mujeres heterosexuales).
Uno de los rumores más viles que empezó a correr en internet sobre Heard, incluso un año antes del juicio en Inglaterra, fue que ella había defecado en la cama del actor en venganza porque él había llegado borracho a su cumpleaños. Sin embargo, esto no tiene sentido, pues ese día Depp se fue a dormir a una de sus casas en Beverly Grove, un exclusivo barrio de Los Ángeles. ¿Por qué pondría Heard un pedazo dee mierda en la cama en donde va a dormir ella, para vengarse de él? A partir de esta acusación, Heard tuvo que explicar que, en una ocasión su pequeño Boo se había comido por error un moñito de marihuana, se había enfermado y se había cagado en la cama, pero esas heces no eran comparables en tamaño con la foto que estaba rotando en Internet. Pero además, en el juicio inglés salió a relucir un mensaje de Depp a un amigo en el que le decía: “Te pondrías en cuclillas frente a la puerta de la habitación principal y dejarías un mojón de mierda gigante, para que Amber lo pise y piense que uno de sus perritos, Boo, tiene problemas de salud? Sería muy divertido!”
El juicio de Virginia, lleno de celebridades como testigos, se convirtió en un fenómeno de la cultura pop en el que todo el mundo tomó partido. Depp tuvo un ejército de fans especialmente virulentas que atacaban a personas online y que, como no los dejaron acampar fuera de la corte, llegaron a parquearse afuera desde las cinco de la mañana con carteles que decían “JusticeForJohnny”. Una reportera de Vulture cuenta que los y las fans se reunían en un café cercano a hablar de lo mucho que odiaban a Heard. Los y las fans fueron una especie de coro griego para el juicio y aplauden y se ríen cada vez que algún testigo deja mal parada a Heard. Esto es particularmente grave porque la esposa de uno de los jurados es una de esas fans de Depp que odia intensamente a Heard, es una “Amberodiante”. Según la revista Vulture: “el momento favorito de los y las fans llegó poco después de que un jurado prospectivo le dijera a la jueza Azcarate que su esposa ‘está del lado de Depp’ en este caso”. Tuvo un intercambio de mensajes de texto con ella en la mañana contándole que había equipos de televisión y periodistas y un grupo de chicas jóvenes con letreros afuera. Azcárate le pidió leer los mensajes. Y lo hizo: “Amber Heard es psicótica. Johnny es víctima de un montaje”, decía uno de los mensajes de texto de su esposa. “Nadie le presta atención a la violencia doméstica cuando las víctimas son hombres”. Diles que yo te pego LOL” decía otro mensaje. Los mensajes fueron recibidos con aplausos por parte de los espectadores”. La jueza permitió que se incluyera a esta persona como jurado y eso también fue recibido con aplausos.
Los recibos
Finalmente, en junio de 2022, el jurado en Virginia falló a favor de Depp y le exigió a Heard 10 millones de dólares en daños. El jurado también falló en la contrademanda de Heard, encontrando a Depp culpable de difamación en una de tres afirmaciones y le exigió 2 millones en daños a Heard. Es decir, que sacando las cuentas, la victoria económica, legal, y sobre todo, cultural, fue para Depp. .
Poco después, en julio del mismo año, se hicieron públicas alrededor de 6000 páginas de documentos relacionados con el juicio, pero ya era muy tarde para reivindicar a Heard. Ahí puede verse, que Depp intenta controlar la carrera profesional de Heard, y como prueba se presentan mensajes de Depp diciendo “¡No más reuniones! ¡No más películas! ¿Por qué te desvías de nuestro acuerdo? ¿Qué tipo de reuniones? ¡A la mierda! ¡Me avisas cuando llegues a la casa!”. El mismo día, Depp le envía un mensaje a su hermana diciendo: “No fue un día agradable. No estaba conciente de que ella tenía otra maldita sesión de fotos mañana. Esa es la verdadera razón por la que se fue. No necesito estas mierdas de actrices, ni su maldita ambición.” Otros mensajes muestran a Depp diciéndole a Heard que ella no necesita trabajar y que le resultaba molesto que tuviera escenas de besos o sexo.
En los documentos se hace referencia a un episodio de violencia doméstica ocurrido en el avión privado de Depp, durante un vuelo de Boston a LA. Depp estaba caído de la perra y celó a Heard con la azafata y le pegó. Luego del incidente, Depp le envió un mensaje a su amigo Paul Bettany: “Voy a parar lo del trago de verdad… bebí toda la noche antes de recoger a Amber para irnos volando a LA el domingo pasado… Estuvo feo, amigo… Nada de comida por días… polvos… media botella de whiskey, mil redbulls y vodka, pastillas, dos botellas de champaña en el avión y ¿qué obtienes? Me puse furioso y agresivo, me dio un black out, le grite obsenidades e insultos a todo el que se acercara… suficiente… admito que estoy demasiado jodido en la cabeza, tanto que le encimo mi rabia a la persona que amo… sin justificación, estoy muy viejo para ser ese tipo. Pero las pastillas siguen estando bien!!!”
Finalmente aparece también un incidente verdaderamente infame en Australia, en el que Depp está tan intoxicado que se corta la punta de un dedo y luego acusa a Heard de haberlo hecho ella. Depp también admite en varios mensajes al doctor Kipper, que aparecen en estos documentos, que el mismo se cortó el dedo “Estoy muy triste… me corté la punta del dedo de en medio… Qué debo hacer, excepto, por supuesto, ir al hospital… tengo tanta verguenza por saltar a cualquier cosa con ella”. “Thank you for everything. I have chopped off my left middle finger as a reminder that I should never cut my finger off again.” “Gracias por todo. Yo me he cortado la punta de mi dedo de en medio, como recordatorio de que no debo volver a cortarme la punta de un dedo nunca más.”
Se necesitan grandes piruetas mentales para defender a Depp de sus propias palabras, con las que admite toda su violencia, pero los recibos llegaron tarde y, para cuando estos documentos se hicieron públicos, el juicio ya había pasado, la carrera de Heard estaba destruida y Depp había convertido las denuncias por violencia doméstica en una oportunidad para relanzar su carrera.
Odiamos a las mujeres y amamos a los hombres
Como Heard fue pintada como una villana mentirosa y detestable, Depp devino en “la buena víctima”, porque es más fácil ver las cosas en blanco y negro y porque como sociedad castigamos duramente a todas las víctimas que no se vean y se comporten según un modelo inalcanzable. La complejidad humana es un privilegio que reservamos para los hombres a quienes, por ejemplo, podemos verlos acusados de todo tipo de atrocidades, particularmente de violencia sexual y acoso, y aún así reconocer que son talentosos en su campo, que han hecho aportes a la humanidad y hasta excusamos sus terribles temperamentos con la idea de que son “genios”. Nyla Burton dijo en febrero de 2020 en Bitch Magazine que “En una cultura que a menudo parece incapaz de matizar, existe una necesidad persistente de ver a las víctimas y los perpetradores a través de una lente poco realista antes de reconocer el daño en sí. Las mujeres están sujetas a un estándar imposible en casos de violencia doméstica y violación, y tienen la tarea de probar su propia perfección a lo largo de toda su vida antes de que la violación de sus cuerpos o espíritus pueda aceptarse como válida”.
Según la filósofa Diana T. Meyers, hay dos tipos de víctimas que son “aceptables” en nuestras sociedades: la víctima “patética” (que es algo así como la damisela en apuros que necesita que la rescaten) o la valerosa heroína de caricatura que está dispuesta a poner el bien común por delante del propio (Manne, P. 227). Toda desviación de estos dos paradigmas implica poner a la víctima bajo sospecha y esto es muy evidente con las violencias por acoso o violencia sexual.
Estamos acostumbradas a narrativas muy reduccionistas sobre las relaciones entre víctima y victimario. La filósofa Kate Manne ha trabajado para entender cómo funciona la misoginia en nuestras sociedades: “Tenemos la tendencia a pensar en las víctimas como inocentes, sin culpa alguna, o, peor aún, como si tuvieran necesariamente que ser así. Tenemos una persistente resistencia para reconocer a alguien como una víctima, cuando se sospecha que son culpables, o de hecho son culpables de alguna perfidia menor. En el momento en que el foco de la conversación pasa de la agresión que se hizo contra alguien, a las formas en que la (a veces genuina) imprudencia, o incluso, comportamiento moralmente problemático, de la persona que recibe ́do la agresión, contribuyó de alguna manera a ponerla en una situación en que la agredieron, su rol como víctima en la narrativa queda totalmente comprometido” (Manne, P. 225).
Manne explica que el sexismo es algo así como la ideología que justifica al patriarcado y que la misoginia es mucho más que un odio personal contra las mujeres: es una función social que sirve para mantener a las mujeres en el lugar que nos ha reservado el patriarcado. La misoginia, según Manne, exige que las mujeres sean “generosas, amorosas, atentas, en oposición a estar hambrientas de poder, ser descuidadas y dominantes”. Manne añade que “las mujeres están posicionadas en una relación asimétrica en lo que se refiere al apoyo moral que le dan a los hombres, que históricamente les han requerido que muestren respeto, aprobación, admiración, deferencia y gratitud, además de atención moral, simpatía y preocupación”. Cuando ella rompe el personaje y trata de hacerle críticas y acusaciones morales, le está quitando esa buena fe que sostiene su autoestima. El resentimiento de ella puede ser para él una traición, lo que puede llevarlo a buscar venganza y retribución”. Esta es una de las razones por las que las mujeres que denuncian acoso o violencia sexual suelen ser luego acosadas judicialmente por sus agresores, cuando estos tienen el poder económico para iniciar acciones legales.
Por otro lado, la misoginia es algo que todas las personas, hombres y mujeres, e incluso feministas, podemos ejercer. Manne dice que la misoginia “si se siente como algo, se siente como una altitud moral, como defender la justicia, como una cruzada moral y no como una cacería de brujas”. Cuando leo online las críticas a Heard, tengo la sensación de que quienes la critican no sienten que están siendo misóginos, por el contrario, sienten que están siendo justos y que esta sanción social es necesaria. Me llama particularmente la atención cómo muchísimos hombres, que jamás han mostrado interés alguno por la crisis de salud pública que es la violencia doméstica, de repente se muestran más involucrados que nunca con este caso. Es como si creyeran que, al demostrar la falsedad o la culpabilidad de Heard, se exoneraría a todos los hombres acosadores, abusadores y agresores.
El equipo de Depp logró pintar al actor como una víctima de una mujer malvada, sobreviviente de abuso infantil, un hombre generoso, un hombre del común (dueño de una isla en las Bahamas). Cabe decir que la mayoría de los testigos que declararon a su favor, incluida su hermana, también son sus empleados. Depp aprovechó lo que Manne ha definido como Himpathy: una tendencia generalizada en nuestra sociedad a empatizar siempre con los hombres. Cultural y socialmente, estamos entrenadas para asumir el punto de vista de los hombres como una mirada neutral; estamos acostumbradas a verlos como seres humanos complejos, así que sentir simpatía y empatía por ellos es irresistible. Viven vidas que “valen la pena ser vividas”, como diría Butler. Y como las vidas, sueños, deseos y experiencias de los hombres sí valen la pena, nos preocupa muchísimo que “una mentira” se las “arruine”.
Esta empatía que la gente siente por los hombres -incluso por desconocidos- se hace muy evidente en casos en que las mujeres denuncian violencia sexual: hay una “tendencia a perdonarle a los hombres privilegiados sus errores y crímenes, argumentando que son muy vulnerables a nosotros, a las críticas, a la cancelación, mientras somos marcadamente hostiles con las víctimas que denuncian”, dice Manne. A pesar de estas preocupaciones, lo que muestra la experiencia es que la himpathy es tan poderosa que les permite a los hombres remontar, incluso cuando han admitido ser culpables. Luis C.K. a quien cinco mujeres denunciaron por acoso sexual, se acaba de ganar un Grammy por Mejor Album de Comedia, con una obra en la que se burla de las mismas denuncias. En 2025, Donald Trump llegó por segunda vez a la presidencia de EE. UU.
Como explica Manne, este juego entre misoginia y empatía selectiva con los hombres hace que “las mujeres sean juzgadas más duramente que sus contrapartes hombres por las mismas acciones”. Por ejemplo, en el juicio la defensa de Depp llamó al estrado a una perita psicóloga quien diagnosticó a Heard (sin haberla tratado) con Trastorno Límite de la Personalidad, en inglés, Bordeline Personality Disorder. Este diagnóstico, en el juicio, favoreció a la defensa de Depp y ayudó a afianzar la imagen de Heard como abusadora, estigmatizando, de paso, a las personas con TLP. Por el contrario, los evidentes problemas de adicción y de abuso de sustancias de Depp sirvieron para convencer al jurado de que él en general era un gran tipo, salvo cuando se le sale lo que el mismo ha denominado como “el monstruo”: su faceta violenta es una “excepción” a su “verdadera personalidad”.
Muchas personas vieron el caso como el fin del movimiento #MeToo, pero en realidad es un hito que ayudó a masificar la estrategia del acoso judicial. Las denunciantes de violencia machista tienen todo el sistema en su contra y una sospecha permanente encima que buscará exhaustivamente grietas en su historia. La carga de la prueba siempre está en las víctimas que denuncian, así que no, ni la han tenido, ni la tienen, ni la tendrán fácil. Las víctimas lo saben y por eso la gran mayoría no denuncia. Heard es una mujer excepcionalmente privilegiada, y aun así Depp trapeó el piso con su reputación, ¿qué puede pasarle a otras víctimas con menos privilegios?
Nyla Burton cita a Danielle Tcholakian quien dice que “cada vez que se presenta una complicación, ves quién odia el movimiento #MeToo, en algún nivel”. Salen a borbotones, declarando que el movimiento finalmente ha ido demasiado lejos, o que está muerto, o ambas cosas. Se visten con un manto de neutralidad, la protección del espectador, en contraposición a la de un participante. Era inevitable, dicen”. A esto Burton contesta que “cuando surjan tales complicaciones, y lo harán, les defensores de les sobrevivientes de violencia doméstica y violación no deben ponerse a la defensiva, sino que deben reconocer una verdad fundamental que está en el corazón de este movimiento: debemos apoyar a les sobrevivientes y trabajar para crear un mundo donde se erradica la violencia. Casos como el de Argento [quien denunció a Weinstein, y luego también fue acusada de abuso sexual] y Heard se cooptan de mala fe para cerrar conversaciones sobre cómo crear ese mundo. Pero también podemos usar estos casos para reavivar, ampliar y profundizar esta discusión. Reconocer cuán complejos son los problemas de violencia doméstica no niega el increíble trabajo del movimiento #MeToo, sólo lo continúa”. Burton también explica que “los mitos de la ‘víctima perfecta’ y del ‘típico abusador’ van en detrimento de todas las personas sobrevivientes de abuso. Al aceptar que les perpetradores son víctimas también, podemos entender mejor y atender las dinámicas de la violencia interpersonal”.
A las mujeres, a las feministas y a las audiencias nos queda la tarea de desmontar nuestra misoginia. ¿Qué vamos a hacer para construir un espacio seguro en el que las mujeres denuncien, incluso si no son “la víctima perfecta”? La única razón por la que la campaña de desprestigio de Depp hacia Heard funcionó es porque no nos hemos librado de nuestra misoginia y de nuestro punitivismo; al contrario, están cómodamente anidados en lo más profundo de nuestros pensamientos y sentimientos sobre la moral.
“No se es culpable por ser hombre ni se es víctima por ser mujer”. Las feministas jamás hemos dicho eso.
Negar la presunción de inocencia al hombre, por ser hombre, es justamente eso.
Bueno, entonces las mujeres que Amber golpeó y humilló (su ex novia y su asistente) también son mujeres machistas que no entienden que la víctima es Amber? O acá no culpamos al machismo? Será que como feminista hay que estar de lado de el agresor si sus genitales son los correctos? Por qué en el caso de la violencia hacía la exnovia y la asistente no consideramos que sea violencia hembrista, solo lo dejamos pasar por qué para el feminismo “esas no son víctimas de violencia”
Holaaaa! Gracias,gracias,gracias. En tooodo esto pensaba, estoy muy preocupada, me sorprendo de ver que pude conseguir este articulo y fue porque me puse a buscar y cada cosa que has dicho aqui la tenia en mi cabeza dando vueltas pero yo no tengo tanta habilidad para hacer un articulo ni todo el conocimiento necesario. Es frustrante. Es como el alma silenciada con esto de este juicio. Hasta personas que hacen videos sobre abuso Narcisista algunas de ellas se han ido de parte del JD asi sin escudriñar ni analizar. Y es aterrador. Una de ellas hasta les hablo de una manera a personas que les expresaron que no les gusta su analisis que se fue de un solo lado o sea si en vez de analizar las cosas a la luz de los hechos y analisis de comportamiento evidente y de estos huecos sociales como hiciste tu aqui pues no se fue totalmente de un lado de la balanza y hasta quiso callar a las personas tratandolas de que ellas no saben y que esto no es cuestion de opinion porque pues estas personas que en su mayoria son victimas de abusos silenciosos no se supieron defender diciendole a ella que respetara sus opiniones en el canal en vez de expresar que son observaciones no opiniones y que bien ella sabe que las victimas de abuso en especial las empaticas y altamente sensibles tiene sus sentidos bien perceptivos de lo malo de lo bueno de tantas cosas por años de abuso que han vivido. Pues esta persona los acribillo, como rebajandolos y haciendoles ver que lo que dicen no es o sea y es que ella esta de parte de el JD. Y no es cuestion de estar de parte de nadie aqui. Se puso con una actitud bien anti professional. Tengo algo escrito cuando lo termine se lo envio porque de la manera que lo hizo siendo una profesional de ayuda a victimas de abuso Narcisista pienso que es contraproducente para las victimas que siguen su canal. Soy una persona sensible y todo lo que he visto en este juicio y ese odio y ver que el sistema esta bien arcaico mas de lo que creia me agota mas emocionalmente. Me facina este articulo porque explicas todo tal y como se muestra. Haces un analisis a la luz de las cosas como son sin nada personal y ,muy entendible. No me siento sola.
Catalina estaría excelente que te atrevieras a investigar de manera correcta, pero es demasiado pedir de la gente militante de tu movimiento, eso y pedirles que no traten de defender lo indefendible, pero acá hay datos puros y duros:
https://justiciadegenero.com/estudio-sobre-el-maltrato-en-la-pareja-pask/
Y el hecho de que tengas que darle el mensaje de “si no tienen evidencia pura y dura, ni se molesten en hablar. Si Amber Heard mintió a ustedes nadie les va a creer.” solamente a las mujeres espero te muestre la posición de privilegio en la que se encuentran, porque hoy día un hombre maltratado tiene que demostrar que está diciendo la verdad, una mujer no y sólo tiene que decir lo que le salga de la cabeza para joderle la vida a un hombre, y por eso les asusta el resultado de este juicio y por eso le haces esa observación exclusivamente a las mujeres.
Soy mujer y he sido victima de mujeres narcisistas como Amber Heard. Al ver todo lo que ha hecho a otras personas, no solo a Johnny Depp, me hace sentir desprecio por ella. Para mi es una abusadora y manipuladora. Es sabido que Depp ha tenido serios problemas de violencia y drogas, pero Ambet Heard tambien ha admitido drogarse. Ella ha hecho un drama de cada palabra q sale de su boca. Yo he trabajado con personas que de verdad han sido victimas de abuso y esta mujer no tiene nada de victima, es una ofensa a las verdaderas victimas. Y otra cosa, que pado con los millones que Depp le.dio? Que hizo el dinero? No lo dono por completo. Aca hay muchas aristas que hay que evaluar como un todo. Por favor no saque el texto del contexto. Para mi Amber Heard es una mentirosa, aprovechada, falsa. Aunque gane el juicio su ambicion por el dinero es simplemente asquerosa.
que interesante articulo, llevo semanas siguiendo el caso como un autentico fenomeno sociologico y no era capaz de entender lo que esta pasando, hasta que he leido este articulo.
gracias. genial trabajo
Estás equivocada, quién está creando un potencial daño para víctimas son las mujeres como Amber Heard. Ni siquiera en el perfil de Víctima Imperfecta ella puede entrar. Una víctima imperfecta podría ser alguien como Aileen Wuornos . A pesar de que fue una asesina serial de hombres, logró despertar en la sociedad de aquel entonces y hasta la actualidad , empatía y compasión por ella gracias a la veracidad de su brutal historia de vida. Aún y con todos los medios estadounidenses retratándola cómo un mounstro de maldad. Gracias a ella , se logró que el sistema de Estados Unidos tome la responsabilidad que le corresponde por mujeres como Aileen , que crecen en un entorno familiar y social sin ningún tipo de cuidado , protección, ayuda , vigilancia y seguimiento. Cyntoia Brown , ha sido una de las mujeres beneficiadas de este cambio en los juicios de Estados Unidos y todos los elementos que hoy en día toman en cuenta en los casos de mujeres hayadas culpables de asesinato. Fue revocada su sentencia de cadena perpetua y obtuvo su libertad. Con Amber Heard ha sucedido todo lo contrario; si fuera una sobreviviente de violencia doméstica el hecho de que no tenga pruebas de los abusos que sufrió sería lo de menos. Con el testimonio de cómo fue que salió adelante, que decisiones tomó para sanar, cuál fue la terapia que eligió, que piensa de si misma, cómo ha tratado de ayudar directamente a otras mujeres, cómo es que canaliza su dolor, cómo se vuelve a recuperar el amor propio y la confíanza cuando queda tan lastimada. La evidencia del daño psicológico, emocional, mental, espiritual y moral que deja el abuso en la persona , sería su mayor prueba. Ni siquiera estas situaciones tan humanas ha podido probar. Amber Heard a mal utilizado todo el poder por el que han luchado incontables mujeres a lo largo de los siglos para que nosotras las mujeres de las actuales generaciones , y las venideras , tengamos una vida en plenitud sin morír en el intento. Lo tomó todo para sí con el único fin de sacar provecho para su imagen pública y carrera , y por supuesto, arruinar a su ex esposo. Su historia de vida pudo haber sido un parteaguas para las víctimas de abuso que no tienen evidencias, y que no son precisamente unas “blancas palomas” si hubiera podido demostrar al menos, lo mucho que duele en el fondo del alma que una persona haya abusado de la confianza y el amor que ella le dió para maltratarla y violarla. Tomando también sus miedos , traumas, culpas,, vergüenzas e inseguridades para someterla. Si a las actuales y futuras víctimas de abuso qué no tienen pruebas, no se les da la credibilidad que merecen tener, va ser por culpa de mujeres narcisistas cómo Amber Heard
Gracias, Gracias,Gracias! Xq realmente reflejas lo que pienso siento y veo en Nuestra sociedad
El caso de Heard me hizo buscar las posturas feministas en google y me encontré esta página, que tiene este texto que reafirma, aclara e invita a mirar desde más perspectivas; mis hijos, la novia de mi hijo y yo comentábamos esto mismo ayer al saber el resultado final y ellos me decían que el tema de este resultado es sobre un precedente que queda y yo quise ser neutral indicando que si no hubo las pruebas suficientes acorde con las leyes de ese país, pues a asumirse en lo que les toque a ambas partes, independientemente de que ambas personas sean como dicen (otras y otros, el público) que son lo que son como personas (violentas, complicadas en su salud emocional y mental o…no y sólo es una forma de vida elegida, no lo sabemos); ahora que leo este artículo me doy cuenta que estoy siendo misógina y me asusta y me pondré a leer porque yo soy una sobreviviente de la violencia silenciosa de pareja (económica, psicológica y mensplaining) y bueno… todo esto para decir GRACIAS por acercarme otra mirada.
Maravilloso!!! Gracias… necesitaba leer algo así entre tanta oscuridad.
Le he dado sin querer a “me indigna” y nada que ver!
Beso gigante!
Lo sienti. Puse me indigna. Pero, fue por error. Quería poner que es útil. Pero mo aparece una función de como corregirlo. Así que el número 78 es un error.
Excelente tu artículo. Felicidades.
Me encantó y coincido 100% con todo el contenido.
He tratado de explicar mil veces que se perdió el punto central de la demanda para volcarse en juicios morales contra Amber. Que desde que él le prometió que “no volvería a mirar sus ojos”, hay violencia contra ella.
Ella dijo que era víctima de violencia doméstica y es obvio que, de muchas maneras, eso es cierto.
¿Dónde puedo seguir tus publicaciones?
Al fin doy con un punto de vista objetivo!!!
Creo que todo lo que escribes está muy bien y lo creo, mejor dicho no podría estar…
Todo lo que redactas es lo que he venido dándome cuenta desde un tiempo….
En este articulo se refleja todo mi pensar, este es un fenomeno cultural muy desconcertante, he visto que el apoyo a Amber crece. Y es que durante el juicio la campaña de odio y difamacion que se le hizo en el internet fue algo asqueroso e ineludible, no podia evitarlas aunque quisiera.
No he visto el doc de nexflit, espero que eso anime a las personas a investigar mas a fondo sobre el tema, quienes de verdad me preocupan son quienes aseguran haberse visto todo el caso y aun asi exculpan de todo a Depp.
Yo tengo formacion en violencia de genero, y empiezo a pensar que el grueso de la poblacion deberia tener algun conocimiento sobre el tema para errradicar esta cultura feminicida.