noviembre 20, 2023

La promesa de una economía mejor, a cambio de tus derechos

La promesa de una recuperación económica en Argentina viene de la mano de fuertes vulneraciones a los derechos humanos, además de un discurso que genera una gran inquietud por el avance de la ultra derecha en Latinoamérica. ¿En dónde quedarán las garantías sociales?

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La victoria de Javier Milei en Argentina es el último ejemplo de cómo cada vez más, en América Latina, las elecciones presidenciales se sienten menos como un ejercicio democrático y más como un chantaje, esta vez aludiendo a la recuperación de la economía. Esto no es casualidad, es por diseño. A partir de una movilidad social estancada y una creciente desigualdad, los ciudadanos en gran parte del mundo están decepcionados con la democracia. Antiguos gobernantes nos aseguraron que con la alternancia de partidos vendría la prosperidad para todos y no resultó ser así. Por lo tanto, ahora queremos sacar a patadas a los partidos, a los políticos de siempre, y estamos dispuestos a poner al líder más histérico y radical en el poder… aunque nos cueste la democracia.

El discurso de Javier Milei sobre la recuperación de la economía en Argentina

En nuestra región esto se siente como un chantaje por que la propuesta de los candidatos de ultraderecha suele ser siempre la misma: ante un mal manejo de la economía de gobiernos de izquierda, la ultraderecha te promete un mejor desempeño en este frente, pero, a cambio, tienes que ceder tus libertades y derechos. Con Milei está muy claro. El legislador, economista de profesión, propone dolarizar la economía para controlar la inflación (la cual alcanzó 142% anual el mes pasado). Propone privatizarlo todo para que exista la competencia e impulsar la creación de empleos. Propone adelgazar al Estado para reducir el gasto. La economía será libre y esto traerá la prosperidad, asegura Milei.

A cambio, los argentinos tendrán que revertir los avances de los derechos reproductivos de las mujeres, porque Milei quiere prohibir el aborto. A cambio, una de sus diputadas propondrá liberar a los hombres deudores alimentarios de sus obligaciones, dejando a sus hijos y las madres sin garantías. A cambio, Milei quiere quitarles derechos a los trabajadores, anulando el artículo 14 de la Constitución que dice que garantiza condiciones digas, descanso, salario mínimo suficiente, entre otros.

En otras palabras: si quieres salir de la pobreza o la precariedad, tendrás que ceder a tus derechos. Esta es la oferta-chantaje de la ultraderecha en América Latina, como lo vimos con José Antonio Kast en Chile, Jair Bolsonaro en Brasil y Nayib Bukele en El Salvador. 

“Estamos ante el fin del modelo de la casta, basado en esa atrocidad de que donde hay una necesidad nace un derecho”, declaró Milei en agosto, al ganar las primarias, “pero se olvidan de que alguien lo tiene que pagar”. Aunque descalificar la justicia social es reprobable, Milei tiene razón cuando dice que alguien tiene que pagar. Gastar por encima de los ingresos no es una política sostenible y quizás por esto millones de argentinos simplemente no pudieron votar por el oficialismo cuando, bajo su mandato y a pesar del gasto social, un millón cayó en pobreza solo en 2022.

“Ganó el odio en mi país”, escribió un querido amigo argentino en sus redes el domingo, “qué triste”. En los chats de mis amigas y colegas feministas de toda la región se intercambiaron mensajes de apoyo. La lucha por los derechos será más dura que nunca para nuestras hermanas argentinas y las instituciones democráticas en Argentina deberán ser muy fuertes.

Sin duda hay muchos quienes votaron por la ultraderecha porque extrañan los días en que las mujeres no representaban una potencia política y los derechos eran pensados solo para hombres blancos de cierto privilegio. Pero pensar que Milei estará en el poder por odio no solo nos deja más impotentes, sino que nos empuja a una polarización innecesaria.

Milei dice ser libertario, un pseudo anarquista, pero mi especulación es que se moverá más hacia el autoritarismo, como ha sido la tendencia entre los líderes populistas de nuestros tiempos. El desencanto con la democracia es su mayor arma, pero éste también cuelga como péndulo. La luna de miel será corta y si Milei no ofrece resultados económicos que le resuelvan los problemas a los ciudadanos, éstos sin duda sentirán otro tipo de nostalgia: extrañarán los días en que tenían libertades democráticas, derechos y garantías sociales.

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Autor

  • Isabella Cota

    Isabella Cota es periodista mexicana premiada a nivel internacional con máster en periodismo de negocios y finanzas por City University London. Actualmente es Corresponsal Económica de EL País para América Latina. Su libro “Suerte o Desastre: El azar como modelo económico de AMLO” se publicará en 2024.

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