
El lunes 21 de septiembre, la Fiscalía acusó a Carlos Mario Rodríguez los delitos de feminicidio agravado y acceso carnal violento de Ana María Meza, quien era su pareja.
El 25 de enero de 2026, sobre las 10 de la mañana, el cuerpo de Ana María, de 36 años, fue hallado sin vida por un vecino en el primer piso del edificio donde vivía Rodríguez Rojas, en el barrio La Calleja de Bogotá; las cámaras de seguridad registraron a Ana María cayendo desde el apartamento de su pareja en el quinto piso, a eso de las 12:30 de la madrugada. En Volcánicas cubrimos el caso.
Rodríguez Rosas dijo que él estaba dormido y no se había dado cuenta, que Ana debía haberse caído por la ventana accidentalmente o se habría arrojado, después de tener una discusión. Pero los dictámenes de Medicina Legal apuntaban a una muerte violenta. Durante el levantamiento del cuerpo, Rodríguez Rosas presentaba rasguños visibles en el rostro que intentó ocultar con maquillaje.
El 23 de mayo, cuatro meses después del feminicidio y de un cambio de fiscal, Rodríguez fue capturado. En la audiencia del 26 de mayo, la defensa de Rodríguez Rosas intentó desacreditar a la víctima, poniendo en entredicho su vida privada pero la jueza desestimó la hipótesis de la defensa y ratificó la detención preventiva en centro carcelario de Rodríguez Rosas.
Volcánicas habló en ese momento con amigas cercanas a Ana María que coincidieron en señalar los comportamientos machistas de Rodríguez Rosas, así como la violencia psicológica que ejercía de manera sistemática contra la víctima y la inducía a conductas que la ponían en situación de vulnerabilidad.
Ana María era politóloga egresada de la Universidad del Rosario y tenía una maestría en Administración de Empresas recién obtenida en España. También era artista del maquillaje de caracterización para cine y televisión; sus amigas la describen como una princesa, talentosa, dulce y amada.
Tras la acusación, el caso continúa su curso judicial. ¡Justicia por Ana María Meza!