
Natalia Villalba dejó de responder mensajes y llamadas el 18 de junio, cuatro días antes de que su cuerpo fuera encontrado en una maleta en el baño de un Airbnb al norte de Bogotá. Tenía 36 años, era modelo y diseñadora gráfica, oriunda de Cúcuta y vivía en Bogotá desde 2009. Las cámaras de seguridad del edificio captaron ese 18 de junio al ciudadano británico Matthew Foster-Smith llevando unas sábanas a la zona de lavandería y saliendo del edificio.
Después de cometer el feminicidio y alterar la escena del crimen, Foster-Smith huyó por vía terrestre, cruzando el puente internacional de Rumichaca hacia Ecuador; fue capturado el viernes 26 de junio en el aeropuerto de Quito, cuando intentaba tomar un vuelo hacia Reino Unido, y trasladado posteriormente a Colombia.
Este miércoles 1 de julio, la Fiscalía le imputó los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Foster-Smith no aceptó los cargos. El reporte de Medicina Legal confirmó que la causa de muerte de Natalia fue un golpe contundente en la cabeza. Posteriormente, su cuerpo fue introducido en la maleta donde fue encontrada y dejado bajo la ducha abierta durante cinco días, según Medicina Legal, posiblemente con la intención de acelerar la descomposición y dificultar la identificación. Natalia era modelo y diseñadora gráfica.
En la mañana de este 2 de julio, una jueza de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario. De ser hallado culpable en el juicio, podría enfrentar una pena de entre 41 y 50 años de prisión. El caso recuerda al feminicidio de la DJ bogotana Valentina Trespalacios, asesinada en enero de 2023 por el ciudadano estadounidense John Poulos, quien también ocultó su cuerpo en una maleta e intentó huir del país. Poulos fue capturado en Panamá cuando intentaba volar a Turquía; fue juzgado y condenado en junio de 2024, casi un año y medio después del crimen, a 42 años y 8 meses de prisión por feminicidio agravado y destrucción de material probatorio, sin posibilidad de beneficios penitenciarios.
Foster-Smith tenía antecedentes de violencia grave: acosó durante 18 meses a una expareja a pesar de una orden judicial previa que le prohibía contactarla, y en conversaciones con amigos amenazaba con conseguir un hacha y “destrozar a las mujeres”. Además, cambió su identidad después de enfrentar dos condenas por acoso en Reino Unido, la primera en 2020 y la segunda en 2025. ¿Cómo fue que pudo salir de Reino Unido y pudo entrar a Colombia tranquilamente con ese historial y una orden de captura activa en su país?