
Entre la noche del domingo 21 y la madrugada del lunes 22 de junio, Yuranis Romero Iriarte, de 16 años, murió, víctima de una bala perdida. Era estudiante de la Institución Educativa Técnica Agropecuaria José Antonio Galán de Hatoviejo.
Quien disparó celebraba el resultado del preconteo electoral afuera de la discoteca Dulcinea, en el corregimiento de Hatoviejo, municipio de Calamar (norte de Bolívar). El lugar, que había abierto dos meses antes, no acató la medida de ley seca; tampoco tenía permiso ni documentos para operar.
En el mismo hecho, otro hombre, identificado como Leo Páez Barcasnegra, resultó herido de bala en el cuello y fue trasladado de urgencia a un centro asistencial. Cuando llegó la Policía, el responsable ya había huido. Según medios locales, al momento de escapar, él y su pareja sentimental amenazaron con su arma a personas que intentaron retenerlo.
¡EXIGIMOS JUSTICIA PARA YURANIS!