
Fotos por: Victoria Holguín
Este 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, a través de un trabajo asambleario y autogestionado, la plataforma de articulación y planeación Somos un Rostro Colectivo logró la articulación masiva, según El Espectador, de más de 15.000 mujeres, adolescentes, niñas, personas trans y no binaries en Bogotá. El punto de encuentro fue el mural de “Las cuchas tienen razón”, ubicado en la Calle 45 con Carrera 7, en Bogotá donde se realizó el Conversatorio al aire libre “Mujeres en resistencia” con mujeres buscadoras, trabajadoras domésticas, y sobrevivientes del conflicto armado, para recordarnos la potencia de la lucha colectiva antes de iniciar la movilización. La marcha llegó hasta el Concejo de Bogotá para exigirle al Estado colombiano que garantice una vida digna y libre de violencias basadas en género.
“Son múltiples las razones que nos impulsan a alzar nuestras voces. No nos callaremos ante una sociedad que promueve y silencia condiciones indignas y violentas contra nuestras vidas; una sociedad que precariza nuestro trabajo, invisibiliza las labores de cuidado y nos subordina por prejuicios de género. También exigimos entornos libres de violencia y alertamos sobre la preocupante situación de feminicidios y violencias que persisten en el ámbito público y privado, así como la criminalización y persecución de quienes defienden derechos. Por todo esto y más, este 8 de marzo nos movilizamos nuevamente para denunciar las múltiples violencias a las que estamos expuestas, que afectan nuestra vida y nuestro pleno ejercicio de derechos. ¡No negociamos nuestros derechos, avanzamos y seguimos resistiendo”, expresó en un comunicado la plataforma Somos un Rostro Colectivo.
En el pronunciamiento político, escrito a muchas manos, SURC (Somos un rostro colectivo) puso el foco en el momento actual que vive el mundo, lleno de misoginia, violencias, validación de los fascismos y apatía por las demandas: “Una y otra vez denunciamos que no solo se desconocen nuestras necesidades, sino que perpetúan un sistema que nos excluye, nos limita, nos empobrece, nos viola y nos mata. ¡Basta de que nos sigan arrebatando nuestros derechos! Llegar a donde estamos nos ha costado mucho tiempo, vidas y luchas. No vamos a retroceder. Gracias por luchar cada día y en cada escenario contra las injusticias, desigualdad y violencias. Gracias por resistir y tejer comunidad. Estamos juntas y juntes en esta lucha donde SOMOS FUERTES E IMPARABLES!”.
En el comunicado, la plataforma también denunció los 886 feminicidios registrados durante 2024, de acuerdo con el Observatorio Colombiano de Feminicidios, más de dos feminicidios por día, y los 79 que registró el Observatorio en enero de este año. “En lo que va de 2025, se han reportado 79 feminicidios en nuestro país. No estamos dispuestas a seguir obedeciendo ante un sistema que no respeta nuestra vida, que nos oprime, que acepta la impunidad, que es desigual y mezquino con las realidades que vivimos tantas mujeres día a día”, denunció la plataforma. A continuación reproducimos el pronunciamiento político completo:
Pronunciamiento político #8M, Bogotá.
Como cada año, nos encontramos en las calles para conmemorar el 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras. Esta gran movilización es resultado de muchas semanas de trabajo colectivo y autogestionado de mujeres y compañeres trans y no binaries, que desde muchos puntos de la ciudad entregamos tiempo, trabajo, convicción y corazón para hacer posible que estemos aquí. Somos Un Rostro Colectivo es un proceso feminista, diverso y autogestionado que cree en la juntanza como motor poderoso para visibilizar las tremendas injusticias que atraviesan a niñas, mujeres en toda nuestra diversidad, personas no binaries y personas con experiencia de vida trans, y exigir cambios en nuestra sociedad.
Tras semanas de deliberación asamblearia nos recogimos bajo la consigna ¡POR EL TRABAJO Y LA VIDA DIGNA, AVANZADA FEMINISTA Y RESISTENCIA COLECTIVA! ¡Gracias por estar aquí, por llenar las calles de alegría, arte, rebeldía feminista, DIGNIDAD, LIBERTAD Y MEMORIA! Es en las calles donde hemos encontrado una trinchera para juntarnos y tomar fuerza. Para saber que no estamos solas, para manifestarnos contra las violencias machistas, clasistas, racistas y capacitistas que sufrimos en este mundo patriarcal, que no solo nos vulnera de múltiples maneras, sino que se atreve a negar que lo hace.
Los años siguen pasando y la violencia machista se mantiene. Nos siguen matando a mujeres, niñas y adolescentes en todas nuestras diversidades; en 2024 se reportaron al menos 886 feminicidios (más de 2 por día) y se cometieron miles de violencias basadas en género. En lo que va de 2025, se han reportado 79 feminicidios en nuestro país. No estamos dispuestas a seguir obedeciendo ante un sistema que no respeta nuestra vida, que nos oprime, que acepta la impunidad, que es desigual y mezquino con las realidades que vivimos tantas mujeres día a día. Exigimos justicia y verdad para las víctimas de feminicidios, desapariciones forzadas y violencia de género. No podemos olvidar a las mujeres que han luchado y siguen luchando por sus derechos, por la búsqueda de sus familiares, por mejores condiciones de vida.
Reafirmamos nuestra lucha por la autonomía corporal y económica, por el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos y vidas. No podemos permitir que se sigan limitando nuestros derechos reproductivos y sexuales. ¡POR EL TRABAJO Y LA VIDA DIGNA, exigimos un país en el que no se invisibilice nuestro trabajo, ni el aporte que hacemos a la economía desde los trabajos de cuidado. Rechazamos la norma heteropatriarcal que avala todo tipo de violencia ‘correctiva’ a manos de familiares, instituciones, iglesias, Estado, así como la discriminación laboral, acosos, violaciones y perpetración del sistema desigual y poco interés en implementarprocesos inclusivos para las mujeres diversas, las lesbianas, las personas no binaries que somos perseguidas, acosadas y expuestas.
Son muchas las que nos anteceden en esta RESISTENCIA COLECTIVA. Nos siguen violentando y matando, pero el mundo prefiere mirar a un lado. Aunque todas hemos sido violentadas o tenemos una amiga o amigue que ha sufrido violencias y discriminación, es sorprendente que nadie tiene un amigo, un hijo, un jefe, un esposo violador y violento. Por eso salimos a las calles para seguir transformando las realidades, por eso RESISTIMOS desde muchos lugares. En todos los rincones de Colombia, en cada parte del Abya Yala, en todos los rincones del mundo hay muchas y muches resistiendo ante los fascismos. Hoy las y les saludamos desde esta plaza y nos decimos: JUNTAS Y JUNTES SOMOS MÁS FUERTES.
En nuestra memoria están las mujeres, personas no binaries y personas con experiencia de vida trans que han luchado y siguen luchando por nuestros derechos. También recordamos a las buscadoras, por su legado de fuerza y resistencia que nos inspira a seguir adelante en nuestra lucha por un futuro feminista y más justo, PORQUE LAS CUCHAS TIENEN RAZÓN.
Esta es la AVANZADA FEMINISTA. Todas y todes quienes le seguimos apostando a la calle, a las resistencias en los campos, en las ciudades, en el arte, en la educación popular, la construcción de paz, en la academia. Y por esto, como mujeres y personas no binaries en toda nuestra diversidad, exponemos y demandamos:
– Trabajo digno y salarios justos. Las mujeres y personas no binaries, en lo amplio de nuestra diversidad, hemos sido excluidas históricamente del acceso al trabajo y la autonomía económica. Aunque nos hemos hecho un campo en este mundo de desigualdades, seguimos sufriendo de discriminación, ya sea por ser madres, por ser lesbianas, por ser mujeres y ser consideradas para sectores especificos y casi nunca para posiciones de poder o toma de decisiones. De acuerdo con las pocas cifras que hay, (DANE, 2023), la tasa de desempleo de quienes se identifican como LGBT está alrededor de 3 puntos por encima del resto de la población, siendo una cifra que no responde a las realidades de las mujeres lesbianas, ya que ni siquiera nos consideran de manera diferenciada en esa sigla sombrilla.
– Educación y salud gratuita, de calidad y sin discriminación. Poder decidir sobre nuestros cuerpos, desarrollar nuestro potencial, romper la barrera de los roles de género, tener acceso al aborto digno, libre y seguro, sin violencia obstrética, tener procesos de transición dentro del sistema de salud, ser reconocidas en el sistema de salud como personas diversas, con experiencias de vida diferentes a las impuestas por la sociedad heteronormada y patriarcal.
– Rutas de atención eficientes para violencias de género, pues son muy pocos los lugares donde hay protocolos de atención a casos de violencia de género y los que existen usualmente no cuentan con las herramientas ni el conocimiento para atender estos casos. Debido a las malas prácticas en la atención a estos casos no se cuentan con cifras reales, las y les denunciantes son revictimizadas y se les vulneran sus derechos.- Justicia, dignidad y verdad para las buscadoras de personas desaparecidas forzadamente.
– Respeto y protección de nuestros derechos reproductivos y sexuales. Nos nombramos dueñas del derecho a decidir, autónomas y en libertad. En Colombia, de 124.734 personas desaparecidas, por cada una de ellas hay por lo menos dos mujeres buscadoras, lo que representa a por lo menos 249.468 mujeres buscadoras. En muchas ocasiones, las buscadoras deben abandonar o disminuir su carga laboral pues dedican la mayor parte de su tiempo a la búsqueda de verdad, justicia y reparación.
– Libertad y absolución para todas las presas y perseguidas por luchar. Hoy muchas de nuestras compañeras son objeto de criminalización, están siendo judicializadas por un aparato estatal y penal que sigue criminalizando la movilización popular, la protesta social y la defensa de derechos humanos. Reafirmamos que defender derechos no es un delito, es un DERECHO. No pararemos hasta que cada una de nuestras compañeras sea totalmente libre, por eso nos sumamos a la exigencia de Amnistía total. ¡Las queremos de regreso en las calles, alzando sus pañuelos verdes y morados¡ ¡Libertad YA para todas las presas y perseguidas por luchar! Sobre nuestros cuerpos. Por los derechos reproductivos, porque no daremos ni un paso atrás!
Este momento histórico de tanta misoginia, violencias, validación de los fascismos y apatía por nuestras demandas, también es el momento donde juntas y juntes luchamos contra todos los sistemas de opresión que se conjugan desde el patriarcado, el capitalismo, el neocolonialismo y el racismo. Una y otra vez denunciamos que no solo se desconocen nuestras necesidades, sino que perpetúan un sistema que nos excluye, nos limita, nos empobrece, nos viola y nos mata. ¡Basta de que nos sigan arrebatando nuestros derechos! Llegar a donde estamos nos ha costado mucho tiempo, vidas y luchas. No vamos a retroceder. Gracias por luchar cada día y en cada escenario contra las injusticias, desigualdad y violencias. Gracias por resistir y tejer comunidad. Estamos juntas y juntes en esta lucha donde SOMOS FUERTES E IMPARABLES!.
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Sin embargo, a pesar de contar con suficientes razones para salir a marchar y manifestarlas a lo largo de la jornada, fue la estatua de Luis Carlos Galán, político liberal colombiano asesinado en 1989, intervenida con pintura lo que logró capturar la atención de la la prensa hegemónica, políticxs y opinadorxs, mucho más que las exigencias de la marcha.
¿QUIÉN FUERA ESTATUA DE UN PATRIARCA PARA QUE SE INDIGNARAN TANTOS Y TANTAS CUANDO TE ATACAN?




























