
Estrellas de la manósfera o machósfera, como el pseudopsicólogo canadiense Jordan Peterson, futbolistas como Carles Puyol y Kaká, o Eduardo Verástegui, actor y político de ultraderecha conocido por sus ideas conservadoras y comentarios machistas como “prefiero a una mujer femenina que a una feminista radical”, se encuentran este fin de semana en Guadalajara en el “Fearless Congress”, el congreso que promete ser el más grande de masculinidades de América Latina.
En el line-up también hay figuras católicas estadounidenses como Patrik Gonyeau, sacerdote de la Arquidiócesis de Detroit, y Patrick Reis, además de psicólogos, antropólogos, empresarios y expertos en la ‘teología del cuerpo’. Quien lo organiza es “Fearless: Healing the Warrior Soul”, una organización religiosa que, en sus propias palabras, nace “a partir del ataque a la masculinidad y la necesidad de hombres virtuosos” y busca “devolverle a los hombres su masculinidad y ayudarlos a recuperar su corazón”.

Fearless nació de un encuentro misionero en el que los mexicanos Andrés Villaseñor Urrea y Karim Jones Dipp se conocieron y compartieron heridas de la infancia, miedo al libertinaje sexual y a las mujeres, así como una crisis profesional. En 2022, Villaseñor y Jones realizaron su primer retiro propio, acompañados por otros 17 hombres que buscaban “despertar y volver a vivir”. Entonces fundaron Fearless como una supuesta solución a la crisis de masculinidad, basada en la devoción cristiana, la reafirmación de los roles de género tradicionales y la creencia ferviente en el esencialismo biológico.
“¿Por qué te pone tan nervioso salir a ligar con una chava? ¿Por qué, cuando te manda mensajes de WhatsApp y luego no te responde, te provoca una ansiedad impresionante? Sentí culpa, vergüenza, suciedad, una falta de masculinidad virtuosa. Una masculinidad viciosa, descarrilada, débil”. Usando este problema común como gancho en su video promocional, Villaseñor y Jones instrumentalizan las crisis silenciosas que atraviesan muchos hombres, y les venden Fearless como un espacio para todos esos que se sienten “confundidos, vacíos o desconectados de su propósito”. En su página web, la organización afirma haber “sanado” a más de 1.300 hombres. Dice también que su organización busca que los hombres se puedan juntar a hablar de sus problemas, “reconectar con su naturaleza y encontrar a Dios”.
El video promocional de sus retiros muestra a un grupo de hombres escuchando conferencias y pláticas sobre la importancia de ser fuertes y disciplinados, de saber llorar, de soltar las expectativas que les causan sufrimiento, y de recobrar el valor de su existencia. Aparecen también clips de hombres sin camisa realizando actividades en el lodo, empujándose entre ellos a modo de juego, enseñando sus bíceps, gritando, sacando la lengua, aplaudiendo y pegándose en el pecho como gorilas demostrando fuerza. “El camino que ofrece el cristianismo es una forma de recuperar la afiliación que para un hombre significa aprender el camino de reforzamiento de su propia identidad masculina”. La invitación está dirigida a hombres, pero también a mujeres, parejas, familias e incluso a sacerdotes. La participación de mujeres y parejas se plantea para “entender el corazón del hombre y acompañarlo mejor y poder resolver problemas”.
Aunque por momentos el evento pareciera atender la crisis de soledad masculina, basta investigar un poco a los ponentes del congreso para entender que tras esta fachada empática hay una agenda antiderechos. Este congreso sirve para amplificar el alcance y la legitimidad de las posturas de la manósfera, una comunidad de internet, compuesta de sitios web, blogs y foros, en donde se difunden narrativas tóxicas, de odio, misoginia y antifeminismo, y que prometen el regreso de una masculinidad hegemónica, tradicional y estereotipada. Hablan de temas como la Red Pill, una pastilla del “despertar” para que los hombres “abran los ojos” y recuperen la jerarquía que les pertenece por ser “el sexo dominante o superior”; o el Beta Uprising o rebelión incel, una fantasía de venganza violenta, contra las mujeres y la sociedad por un rechazo percibido en su contra. Cada vez más se infiltran en temas de cultura y política, trivializando la violencia de género y demeritando o atacando movimientos feministas que influyen en las actitudes y comportamientos de los hombres en el mundo real.
En “Fearless” la lógica es la misma: hombres que se sienten “oprimidos” buscan reafirmar una supuesta superioridad masculina y responsabilizan a las mujeres de su crisis de identidad. En este caso, el discurso se presenta desde la narrativa de “hombres heridos” que afirman querer reparar su masculinidad y mostrarse vulnerables; sin embargo, la selección de ponentes apunta hacia otra dirección, revela una afinidad con posturas de hombres que, en numerosas ocasiones, se han pronunciado en contra de los derechos reproductivos de las mujeres, que promueven roles tradicionales de género, descalifican a las feministas y sostienen estos discursos en nombre de Dios.
Vínculos y financiación
Villaseñor es miembro del Regnum Christi (Legionarios de Cristo), lo que explica el contenido religioso y la promoción que el Arzobispado de Guadalajara y otros integrantes de la Iglesia Católica han hecho del evento, que se realizará, además, en el Santuario de Los Mártires. En el evento habrá misas, confesiones y adoración.
Los patrocinadores del evento son empresas mexicanas o instituciones religiosas como Tajín, Volaris, Huevo San Juan, la Universidad Anáhuac, la Red de Colegios Semper Altus y el movimiento eclesial católico Regnum Christi México. En un principio, el gobierno de Jalisco, el Ayuntamiento de Zapopan y el Ayuntamiento de Guadalajara aparecían también entre los patrocinadores, por lo que se cuestionó el uso de recursos públicos para iniciativas privadas con ideologías misóginas y antifeministas. Posteriormente, el gobierno del estado de Jalisco respondió a las críticas y negó su participación. El Ayuntamiento de Guadalajara y el de Zapopan también se deslindaron del tema y dijeron que ellos no habían aprobado nada. Sin embargo, Guadalajara sí aprobó un subsidio de 400 mil pesos para el evento el pasado 27 de marzo.
El Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM) se pronunció en contra del congreso, recalcando que promueve roles de género tradicionales y patriarcales. Esto es particularmente grave en el contexto de violencia contra las mujeres que atraviesa Jalisco, un estado marcado por la desaparición forzada, los feminicidios y el crimen organizado. En Jalisco hay más de 16,000 personas desaparecidas, de las que entre 1,500 y 1,800 son mujeres. “Es inaceptable que se destinen recursos públicos a espacios que reproducen discursos de la machósfera”, afirmaron las expertas.
El congreso espera unos 8.500 asistentes, la mayoría hombres de clase alta y media alta. En un contexto de violencia machista y crisis de derechos, esto debe advertirse y rechazarse como una forma de reafirmar jerarquías de género, desacreditar los derechos de las mujeres y normalizar el antifeminismo, legitimando política y culturalmente discursos profundamente reaccionarios enmascarados en un lenguaje de sanación, fe y vulnerabilidad.