
La Fiscalía General de la Nación radicó este viernes, 2 de octubre, una solicitud de audiencia de imputación de cargos contra el periodista Ricardo Orrego Arboleda por los delitos de acoso sexual y acto sexual violento. Orrego es el segundo periodista al que la Fiscalía llama a imputación este año: el primero fue Jorge Alfredo Vargas, expresentador de Noticias Caracol, imputado en agosto por acoso sexual.
Estos procesos hacen parte de una ola de denuncias públicas contra periodistas que comenzó en marzo, se difundió en redes sociales con las etiquetas #MeTooColombia y #YoTeCreoColega, y llevó a la fiscal general, Luz Adriana Camargo, a ordenar que estos casos se investiguen con enfoque de género. Para eso, la entidad creó un Grupo de Tareas Especiales que investiga violencias basadas en género en los medios de comunicación.
Posteriormente, se conocieron seis denuncias contra Rafael Poveda; dos, publicadas por Yo te creo, colega y Brava News, y cuatro más, por Revista Raya.
Estalla otro #MeToo en el periodismo
El 13 de marzo de 2026, tres periodistas y una practicante presentaron quejas por acoso sexual contra Orrego y Vargas ante el área de Recursos Humanos de Caracol Televisión. En los días siguientes, periodistas de Caracol y de otros medios del país empezaron a contar sus testimonios en X y otras redes sociales.
El 24 de marzo, Caracol anunció la salida de ambos. “Hemos decidido dar por terminado el vínculo laboral con el señor Ricardo Orrego y se ha terminado de mutuo acuerdo el contrato laboral con el señor Jorge Alfredo Vargas”, informó el canal, que aclaró que su decisión no implicaba un juicio sobre “la veracidad de los hechos ni sobre eventuales responsabilidades”.
Tras las denuncias, el Ministerio de Trabajo hizo una inspección en el canal y otras 15 quejas y fallas en el manejo de casos de acoso durante al menos cinco años. El Ministerio ordenó medidas preventivas, entre ellas protección a las víctimas, investigaciones con enfoque de género y un protocolo de género y diversidad.
Jorge Alfredo Vargas: imputado por acoso sexual
Vargas fue presentador de Noticias Caracol durante casi 20 años. Según la Fiscalía, el presunto acoso fue contra cuatro mujeres jóvenes que trabajaron en el canal entre 2024 y 2026. El expediente incluye “chats y mensajes que, según el ente investigador, tenían contenido sexual”. La Fiscalía sostiene que Vargas habría aprovechado “su cargo, su trayectoria y su reconocimiento” para cometer esas conductas.
La Fiscalía pidió la audiencia de imputación en julio. La diligencia se hizo el 4 de agosto ante el Juzgado 41 de Control de Garantías de Bogotá, después de que una primera sesión se suspendiera para decidir si sería reservada. El juez la cerró al público para proteger la identidad y la seguridad de las víctimas, como pidieron la fiscal Patricia Hernández y la abogada de las víctimas, Ana Bejarano. Vargas no aceptó los cargos. Desde Volcánicas advertimos la falta de enfoque de género en la audiencia.
Posteriormente, una periodista reveló los nombres de las denunciantes que habían pedido mantener sus identidades bajo reserva. Debido al mal manejo del caso, la ausencia de ética periodística y la desinformación mediática, tres de las cuatro denunciantes tuvieron que aclarar que no se retiraron del caso, pues nunca presentaron denuncias penales, solo la queja laboral interna ante el canal, que se resolvió con la salida del presentador. La cuarta denunciante sí avanzó con el proceso en Fiscalía. El proceso sigue.
Ricardo Orrego: imputado por acoso sexual y acto sexual violento
Orrego, periodista deportivo, trabajó durante años en Caracol Televisión y Blu Radio. Además de las quejas presentadas en marzo, Infobae informó que la inspección del Ministerio de Trabajo encontró que había recibido dos llamados de atención internos. El primero, del 18 de agosto de 2023, fue por abrazos y besos no consentidos, acercamientos y tocamientos no deseados. El segundo, del 28 de abril de 2025, fue por comportamientos ofensivos hacia mujeres y por el uso de su posición jerárquica. Según esa información, la empresa solo le impuso restricciones verbales e informales.
En julio se conoció un nuevo testimonio público. La denunciante, que tenía 21 años cuando empezó sus prácticas en Blu Radio y Caracol en 2022, contó que hasta comienzos de 2023 Orrego tuvo con ella contactos físicos no consentidos (“Me cogía por la cintura”), le hizo comentarios sobre su apariencia, le mandaba mensajes de contenido insinuante en la noche y le ofrecía ayuda profesional ligada a acercamientos personales (“Si tú quieres, yo te puedo ayudar, pero hay cosas más allá”).
Este viernes, la Fiscalía radicó la solicitud de audiencia de imputación. “El Grupo de Tareas Especiales conformado en la Fiscalía General de la Nación para investigar hechos de violencias basadas en género en el entorno de los medios de comunicación, acaba de radicar solicitud de audiencia de imputación de cargos contra el señor Ricardo Orrego Arboleda como presunto responsable de los delitos de acoso sexual y acto sexual violento”, informó la entidad. Según la Fiscalía, hay cinco denunciantes por hechos ocurridos entre 2012 y 2024. La audiencia será en el Centro de Servicios Judiciales de Paloquemao, en Bogotá.
Rafael Poveda: denuncias públicas y un caso en la Fiscalía sin cargos
El 30 de julio, el colectivo Yo te creo, colega, y el medio Brava News publicaron dos testimonios contra Poveda, director del programa Testigo Directo y del pódcast Más allá del silencio. El primero es de una periodista que pidió no ser identificada y que trabajó en sus programas. Contó que, en reuniones de trabajo, él le ponía la mano en la pierna, le tomaba los hombros y acercaba su rostro al de ella, y que la invitó varias veces a viajar. También relató que, en un almuerzo en el Club El Nogal, le dijo: “Si tienes ganas de besarme, bésame”.
El segundo testimonio es de la abogada y activista Sofía Vela Mejía, fundadora de Las Guaguas. Ella denuncia que, cuando tenía 29 años y después de un curso de presentación organizado por la productora de Poveda, él le hizo comentarios sobre su cuerpo y le puso la mano en la pierna mientras manejaba, siguió con contactos físicos en un bar y luego la invitó a su casa. En un video publicado en sus redes sociales, Poveda, de 67 años, negó las denuncias. El 27 de julio, tres días antes de publicar el reportaje, las periodistas de Brava News se comunican con el denunciado, dándole posibilidad de entregar su versión; él les pide más información para pronunciarse y ellas acceden; ese mismo día le envían un cuestionario con más de 20 preguntas y le dan 48 horas para responder. Poveda graba la conversación, pero solo publica una parte editada, sosteniendo que no le dieron derecho a réplica. Poveda manipuló el relato a su favor.
La reacción al video de Poveda fue una oleada de revictimización hacia Vela, quien, al igual que las periodistas que acompañaron, llegó a recibir amenazas de muerte y violencia sexual, en una campaña de hostigamiento digital que incluyó más de 26.000 menciones emitidas por más de 10.000 cuentas, entre el 28 de julio y el 9 de agosto, que incluyó memes y montajes ofensivos, difusión de información falsa sobre su persona e intentos de acceso no autorizado a sus cuentas. Varias debieron restringir o suspender sus redes sociales y proyectos laborales, y requirieron atención psicológica y psiquiátrica ante el impacto en su salud física y mental. Volcánicas tuvo acceso a las amenazas y comprobó violencia misógina que recibieron. El objetivo no era el debate público, sino el castigo y silenciamiento de quienes denunciaron. Reconocemos esta violencia y el acoso judicial, pues también lo hemos recibido al realizar denuncias.
El 19 de agosto, la revista Raya publicó cuatro testimonios más de periodistas que describen intentos de beso no consentidos, tocamientos y ofertas laborales condicionadas, por hechos que habrían ocurrido entre 2006 y 2013. Una de ellas le contó al medio que, en 2009, cuando era practicante en la productora de Poveda, él la abrazó a la fuerza, intentó besarla y la tocó mientras le decía: “déjese si quiere llegar lejos”.
Al menos una de las denunciantes acudió a la Fiscalía. El 28 de septiembre, Poveda confirmó que su caso está en manos de la entidad. Hasta el momento no se le han imputado cargos.
Sobre el derecho a la denuncia periodística
En Colombia, la denuncia periodística de violencias de género está amparada por línea jurisprudencial de la Corte Constitucional, como “discurso especialmente protegido”. La sentencia T-452 de 2022, que negó la tutela de Ciro Guerra contra Volcánicas, fijó el estándar para el periodismo. En ella, la corte reconoce que los medios tienen “el derecho y el deber de denunciar públicamente situaciones irregulares” sin esperar una decisión judicial, porque “la verdad no es dominio exclusivo de los poderes públicos”. La labor periodística “no debe estar condicionada a la existencia de una decisión penal”, porque eso vaciaría el sentido del periodismo de denuncia.
Sobre la presunción de inocencia (párr. 242), la corte establece como límite no afirmar que alguien fue condenado penalmente si no existe esa decisión. Eso no impide informar acusaciones de interés público.