
El lunes 18 de mayo, Blanca Adriana Vázquez, de 37 años, desapareció después de que le realizaran un procedimiento de reducción de grasa en una clínica estética del centro de Puebla, México. El jueves 21 de mayo, cuatro días después de su desaparición, el cuerpo de Blanca fue hallado en una barranca, en el municipio de Altzayanca, en Tlaxcala, a poco más de una hora de la clínica en Puebla, donde fue vista por última vez.
El caso de Blanca es similar al de Yulixa Toloza, quien desapareció el 13 de mayo en Bogotá después de que le practicaran una lipólisis láser en un establecimiento que operaba de manera ilegal, y fue hallada muerta, seis días después, el 19 de mayo.
Lo que se sabe del caso
Blanca ingresó sobre las cuatro de la tarde del lunes a “Détox Clínica” para una valoración. Los dueños del lugar, Diana Palafox, y su hijo, Carlos Quezada, la llevaron a un consultorio a solas para informarle sobre la liposucción. Al salir del consultorio, Blanca le avisó a su esposo, Florencio Ramos, que se realizaría el procedimiento en ese instante.
Una hora más tarde, Palafox salió del consultorio y le pidió a Florencio ir a una farmacia a comprar medicamentos, vendas y una faja para cuando su esposa saliera. Al regresar, Florencio encontró la clínica cerrada. Ni su esposa, ni los vehículos, ni los encargados de la clínica se encontraban en el lugar. Los familiares de Blanca avisaron a la Fiscalía.
En las grabaciones de seguridad del establecimiento, se ve a dos personas sacar un bulto voluminoso cubierto con lo que parece una sábana blanca, y subirlo a un Mini Cooper rojo. Un día después, el martes 19 de mayo, la Fiscalía informó que el coche fue hallado estacionado en la casa de Palafox. Familiares de Blanca fueron a manifestarse hasta la casa de Palafox y comenzaron las labores de búsqueda en barrancas, ríos, y cualquier lugar donde pudieran haber dejado el cuerpo de su familiar.
El jueves 21 de mayo, el cuerpo de Blanca Adriana Vázquez fue encontrado en una zanja en el municipio de Altzayanca, Tlaxcala. La habían arrojado en una bolsa plástica.
La clínica ilegal
La clínica abrió en febrero de este año y operaba de manera clandestina, sin registros sanitarios oficiales de la Secretaría de Salud, con un contrato de arrendamiento para uso habitacional, no comercial. El Ministerio Público poblano reveló que Palafox no cuenta con cédula profesional registrada ante ninguna autoridad federal para realizar procedimientos quirúrgicos; a pesar de eso, realizaba procedimientos estéticos como liposucciones express, estrechamiento vaginal, implantes hormonales, botox, endolifting facial, botox, entre otros.
Blanca había acudido al establecimiento a realizarse una liposucción con tecnología conocida como “Microaire”, que prometía irresponsablemente hacerle perder más de un litro de grasa al instante con vibraciones directas en el cuerpo, con “menos riesgo”, una recuperación más rápida y mucho más barato que una liposucción (alrededor de unos 14 mil pesos).
La Fiscalía General Estatal abrió una investigación por homicidio y usurpación de profesión. El Gobierno de Puebla le solicitó realizar la investigación con perspectiva de género, encontrar a los responsables e indagar si existen más víctimas vinculadas a esa clínica clandestina.
La Secretaría de Salud de Puebla puso sellos de suspensión en “Détox Clínica” y clausuró una segunda sucursal de Palafox y sus familiares, en la colonia Anzures, también en Puebla.
Diana Palafox, Carlos Quezada y la recepcionista de “Détox Clínica”, cuya identidad no es pública, se encuentran prófugos.