
En medio de denuncias de fraude electoral, injerencia de Estados Unidos y luego de un escrutinio de votos que duró 25 días, este martes 27 de enero, Nasry “Tito” Asfura, líder del Partido Nacional, asumió la presidencia de Honduras para el período 2026-2030, marcando el regreso de la derecha y el conservadurismo al poder en el país centroamericano. El nuevo mandatario, nacido en Tegucigalpa y de ascendencia palestina, inicia su mandato entre la desconfianza y la polarización.
Fue solo hasta el 24 de diciembre de 2025 que el Consejo Nacional Electoral declaró como ganador definitivo de las elecciones del 30 de noviembre a Nasry Asfura con el 40,27 % de los votos sobre el 39,9 % que obtuvo Salvador Nasralla, del Partido Liberal. La diferencia entre ambos fue de votos de 0.72 puntos porcentuales, equivalente a 27.308 votos. Ese mismo día, Nasralla denunció fraude electoral en su cuenta de X.
El CNE está integrado por 3 Consejerxs: Ana Paola Hall, Cossette López y Marlon Ochoa. Aunque los tres iniciaron el escrutinio, Ochoa empezó a denunciar irregularidades y fue reemplazado por un suplente, Carlos Cardona, a la hora de declarar a Asfura presidente. Ochoa no solo NO participó en la sesión ni firmó la declaratoria, sino que cuestionó públicamente la legalidad del proceso, rechazó la declaratoria y afirmó que no avalaría un procedimiento que consideraba irregular o fraudulento.
El 31 de diciembre, Ochoa publicó en su cuenta de X: “Las declaratorias del 24 y 30 de diciembre pretenden convertir la usurpación de la voluntad soberana en verdad jurídica. Miles de votos de los electores no fueron contados, suplantándose la voluntad popular por el voto de dos Consejeras propietarias y un Consejero suplente”.
La injerencia de Estados Unidos
Durante la campaña, Donald Trump respaldó públicamente a Nasry Asfura y llamó al pueblo de Honduras abiertamente a votar por él, condicionando el apoyo económico de Estados Unidos a Honduras a su triunfo. El 28 de noviembre, dos días antes de las elecciones, publicó un mensaje en su red social Truth:
“La democracia está en tela de juicio en las próximas elecciones en el hermoso país de Honduras el 30 de noviembre. ¿Maduro y sus narcoterroristas tomarán el control de otro país como lo han hecho en Cuba, Nicaragua y Venezuela? Quien defiende la democracia y lucha contra Maduro es Tito Asfura, candidato presidencial del Partido Nacional. Tito fue el exitoso alcalde de Tegucigalpa, donde llevó agua potable a millones de personas y pavimentó cientos de kilómetros de carreteras. Su principal oponente es Rixi Moncada, quien dice que Fidel Castro es su ídolo. Normalmente, el pueblo hondureño la rechazaría y elegiría a Tito Asfura, pero los comunistas intentan engañar al pueblo presentando a un tercer candidato, Salvador Nasralla. Nasralla no es amigo de la libertad. Con un perfil comunista casi absoluto, ayudó a Xiomara Castro presentándose como su vicepresidente. Ganó y ayudó a Castro a ganar. Luego renunció y ahora finge ser anticomunista solo para dividir el voto de Asfura. El pueblo hondureño no debe ser engañado de nuevo. El único verdadero amigo de la libertad en Honduras es Tito Asfura. Tito y yo podemos trabajar juntos para combatir a los narcocomunistas y brindar la ayuda que necesita el pueblo hondureño. No puedo trabajar con Moncada y los comunistas, y Nasralla no es un aliado confiable para la libertad, y no se puede confiar en él. ¡Espero que el pueblo de Honduras vote por la Libertad y la Democracia y elija a Tito Asfura, Presidente!“.
Ese mismo día, publicó otro mensaje:
“Si Tito Asfura gana la presidencia de Honduras, Estados Unidos le brindará un gran apoyo, ya que tiene tanta confianza en él, en sus políticas y en lo que hará por el gran pueblo hondureño. Si no gana, Estados Unidos no malgastará su dinero, ya que un líder equivocado solo puede traer consecuencias catastróficas a cualquier país, sin importar cuál sea. Tito será un gran presidente, y Estados Unidos trabajará estrechamente con él para asegurar el éxito, con todo su potencial, de Honduras. Además, otorgaré un indulto total y completo al expresidente Juan Orlando Hernández, quien, según muchas personas a quienes respeto profundamente, ha sido tratado con mucha dureza e injusticia. Esto no puede permitirse, especialmente ahora, después de la victoria electoral de Tito Asfura, cuando Honduras se encamina hacia un gran éxito político y financiero. VOTE POR TITO ASFURA PARA PRESIDENTE Y FELICITACIONES A JUAN ORLANDO HERNÁNDEZ POR SU PRÓXIMO INDULTO. Gracias por su atención a este asunto. ¡HAGAMOS A HONDURAS GRANDE OTRA VEZ!”
El gesto del mandatario estadounidense de indultar y ordenar la libertad del expresidente Juan Orlando Hernández, perteneciente al mismo partido de Asfura, condenado a 45 años en Estados Unidos por narcotráfico, fue interpretado por amplios sectores como un acto de injerencia directa en la política hondureña, con impactos profundos en la percepción de la soberanía y la justicia en el país.
Más adelante, durante el escrutinio, volvió a publicar un mensaje alusivo a las elecciones de Honduras: “Parece que Honduras intenta alterar los resultados de sus elecciones presidenciales. ¡Si lo hacen, se armará un escándalo! El pueblo hondureño votó masivamente el 30 de noviembre. La Comisión Nacional Electoral, el organismo oficial encargado del recuento de votos, suspendió abruptamente el conteo a la medianoche del 30 de noviembre. El recuento mostró una reñida contienda entre Tito Asfura y Salvador Nasralla, con Asfura con una estrecha ventaja de 500 votos. El recuento se detuvo cuando solo se contabilizó el 47% de los votos. Es imperativo que la Comisión termine de contar los votos. Cientos de miles de hondureños deben contar sus votos. ¡La democracia debe prevalecer!”.
Primeras declaraciones
En sus primeras declaraciones como presidente, Asfura afirmó que “el país no está para festejos vamos a trabajar con austeridad”. El acto de asunción se realizó en el Congreso Nacional y no contó con la presencia de mandatarios de otros países. Asfura agradeció al Consejo Nacional Electoral (CNE) por declararlo ganador.
En cuanto a las medidas iniciales del nuevo gobierno, se anticipa una fuerte reducción del aparato estatal: “vamos a reducir el Estado y cerrar dependencias. De 113 instituciones, se reducirá a 74”, informó el lunes 26 de enero la designada presidencial María A. Mejía, en el programa de televisión 30/30.
Por su parte, Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional de Honduras, el domingo 25 de enero aseguró en una conferencia en el Congreso Nacional la continuidad del tratado de extradición entre Honduras y Estados Unidos. Va a continuar con la extradición en el país, y aquí le decimos desde este Congreso: ese convenio de extradición con nuestro principal aliado y hermano, Estados Unidos. Si necesita en este congreso más blindaje, más respaldo, más apoyo, una regulación, una ley, pues yo creo que este Congreso no se va a excusar el tratado de extradición”.
La salida de Xiomara Castro
Xiomara Castro, la presidenta saliente, quien fue además la primera presidenta mujer de Honduras, se despidió con este mensaje en su cuenta de X:
“Gracias, pueblo hondureño, por tu respaldo inquebrantable al proyecto de la Refundación Nacional y por resistir junto a mí estos cuatro años de lucha por la soberanía, la independencia, la justicia social en Honduras. Nada de lo conquistado habría sido posible sin la resistencia popular, sin la sangre y el sacrificio de nuestros mártires, y sin la fuerza indomable de nuestro Partido LIBRE, nacido en la calle, en la lucha por la consulta popular y forjado en la resistencia contra el golpe de Estado, acto infame para aplastar al pueblo, pero que nunca robó nuestra esperanza. La lucha continúa. Al concluir este gobierno del pueblo afirmamos con hechos y no con discursos que cumplimos el mandato histórico: contamos con los mejores resultados en educación, salud, infraestructura, creció la economía nacional, y el empleo, enfrentamos la corrupción y avanzamos en derechos humanos, seguridad y ambiente. Respetamos la alternabilidad en la presidencia y la democracia. A esta generación les digo que salgo con la frente en alto y les recuerdo que las grandes avenidas quedan abiertas para una nueva victoria. Misión cumplida”.
Su gobierno marcó un giro en la política hondureña tras años de gobiernos de derecha y conservadores.