
Este miércoles 7 de enero, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, ICE, asesinó a una ciudadana estadounidense en Minneapolis. La víctima era Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, poeta, madre de 3 hijxs y ciudadana estadounidense que se encontraba en el lugar como observadora legal de las actividades de ICE.
Según el Departamento de Seguridad Nacional y autoridades federales, el agente abrió fuego porque ella supuestamente intentó embestir a oficiales con su carro. La llamaron “terrorista doméstica”. Pero los videos grabados por testigos al momento de los hechos desmienten esa versión. La mujer solo intentaba huir de los agentes y uno de ellos le disparó en la cabeza.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, condenó el crimen y dijo: “Que se vayan de Minneapolis. No los queremos aquí. Su supuesta razón de estar en esta ciudad es crear algún tipo de seguridad, y están haciendo exactamente lo contrario. Familias están siendo destrozadas… y ahora alguien está muerto”.
Desde su creación, el ICE ha sido señalado por el uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias, separación de familias, errores graves, incluyendo arrestos y deportaciones de ciudadanos estadounidenses y muertes bajo custodia. En los últimos meses, bajo el mandato de Donald Trump, se intensificaron redadas masivas, se ampliaron facultades del ICE. 2025 fue uno de los años más mortíferos para las personas bajo la custodia del ICE. Se han documentado alrededor de 30 muertes, la cifra más alta desde que se creó en 2003.
El de Renee Nicole Good es el primer caso documentado de una ciudadana estadounidense que muere como consecuencia del uso letal de la fuerza por parte de un agente del ICE. La violencia del ICE ya no se limita a personas migrantes. Las políticas antiinmigrantes de los Estados Unidos no son seguras ni para sus propios ciudadanos ni ciudadanas.
¡JUSTICIA PARA RENEE!