
Este martes 24 de marzo, un adolescente de 15 años asesinó a dos maestras en la preparatoria Anton Makárenko, en el estado de Michoacán, México. El feminicida, identificado como Omar “N”, ingresó a la escuela con el arma escondida en el estuche de su guitarra y le disparó a la maestra Tatiana Bedolla, de 37 años, en la espalda y la cabeza y a la maestra María del Rosario, de 36 años, quien corrió a esconderse, pero no logró escapar. Les disparó 14 veces.
El adolescente fue arrestado por las autoridades en el lugar de los hechos y entregado al Ministerio Público. La Fiscalía General del Estado de Michoacán inició una carpeta de investigación por feminicidio y posesión de arma de fuego. Podría cumplir un máximo de 3 años en prisión al ser juzgado como menor de edad. El arma usada por el feminicida era de uso exclusivo del Ejército mexicano y la habría tomado de su padrastro, un marino.
Horas antes del ataque, Omar “N” subió historias a su cuenta de Instagram vestido de negro, con guantes y botas, presumiendo un rifle ante el espejo, jugando con él, apuntando a su cabeza, actuando como un personaje de anime, con el mensaje “hoy es el día”. El feminicida también compartió un clip de la película Elefante en donde se veía a un adolescente armado hablando sobre su odio a las feministas y luego llevando a cabo un tiroteo en una escuela.
La preparatoria publicó un comunicado despejando información que circuló en redes sociales. Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se refirió al caso en su conferencia de este miércoles. Lamentó la situación, habló de un programa de salud mental para alumnos de algunos cursos de secundaria y sugirió la posibilidad de juzgar a un menor de edad que cometa un asesinato como un adulto.
¿Qué son los incels?
El término “incel” nació en la década de los 90, cuando Alana, una estudiante canadiense, abrió una página de internet que llamó “Alana’s Involuntary Celibacy Project” o, en español, “El proyecto de celibato involuntario de Alana”. Estaba pensado como un espacio de apoyo a personas (de cualquier género) que no podían encontrar pareja o a quienes les costaba establecer relaciones sexuales o amorosas, para compartir ideas y pensamientos sobre la soledad, el amor, la sexualidad, el sentimiento de exclusión y la idea de que ellxs no podían conocer a nadie. En este contexto, se acuñó el término “incel” para referirse al celibato involuntario, por sus cifras en inglés (INvoluntary CELibate).
Para el año 2000 ya existían grupos en MySpace, Facebook y Reddit conformados mayoritariamente por hombres heterocis que compartían su aversión hacia las mujeres, a quienes culpaban del rechazo que sentían, gestando discursos de odio y violencia. Estos discursos empezaron a salir de las pantallas para convertirse en amenazas físicas y tangibles hacia las mujeres.
En 2014, Elliot Rodger, un estadounidense de 22 años, asesinó a 6 personas, entre hombres y mujeres, en Isla Vista, California. Antes del ataque, publicó un video en YouTube titulado “La venganza de Elliot Rodger”, detallando su plan para “castigar” a las mujeres por rechazarlo y a los hombres que llevaban la vida sexual que él siempre había querido. También publicó un documento extenso describiendo su vida, conflictos familiares, su frustración por no encontrar novia y el odio a las mujeres que resultó de eso. Este documento se convirtió en la biblia de los incels. Cuatro años después, Alek Minissian, un hombre canadiense de 25 años, asesinó a 10 personas atropellándolas con una camioneta en Toronto. Antes del incidente, Alek había publicado en Facebook un mensaje que decía: “La rebelión incel ya ha comenzado” y “Todo saluden al Supremo Caballero, Elliot Rodger”.
En los últimos años, con la expansión de internet y las redes sociales, el fenómeno se ha extendido a nuevos foros, grupos, la Deep Web, donde estos hombres expresan su odio hacia las mujeres y se “empoderan” fantaseando con cometer actos violentos contra ellas. Estos grupos, que promueven la masculinidad hegemónica, la misoginia y el rechazo al feminismo, habitan en un conjunto de sitios web, blogs y foros que se ha denominado manosfera o machosfera. En ella se manejan conceptos como la Red Pill, que se refiere a una pastilla del “despertar” para que los hombres “abran los ojos” y recuperen la jerarquía que les pertenece por ser “el sexo dominante o superior”; también son comunes en este universo otros términos como Beta Uprising o rebelión incel, una fantasía de venganza, a menudo violenta, contra las mujeres y la sociedad por un rechazo percibido y que se asocia frecuentemente con miembros extremistas de la manósfera que abogan por el derrocamiento de las estructuras sociales feministas y se ha vinculado a actos de violencia, como los de Rodger y Minissian.
Los incels en las aulas mexicanas
El caso de Omar “N” no es el único ataque incel registrado en México. El 22 de septiembre de 2025, Lex Ashton, un estudiante de 19 años del CCH Sur de la UNAM, ingresó al plantel encapuchado y armado con un cuchillo, asesinó a su compañero Jesús Israel Hernández Chávez, de 16 años, e hirió a un trabajador que intentó detenerlo. Antes del ataque, al igual que Omar “N”, había publicado mensajes violentos y participaba en foros y comunidades vinculadas con la cultura incel.
Días después, el 3 de octubre de 2025, autoridades de Puebla detuvieron a Brandon “N”, estudiante de la BUAP, después de que difundiera amenazas de muerte contra alumnas y maestras. La Fiscalía estatal informó que le incautaron un arma de fuego. Brandon “N” habría tomado como referencia tanto el caso del CCH Sur como ataques escolares de Estados Unidos y un caso de 2020, 4 años antes, en el que un alumno de 11 años asesinó a su profesora en una escuela de Torreón, en Coahuila.
Omar, Lex y Brandon son el resultado de una misma lógica: jóvenes solitarios que encuentran en internet una comunidad que valida su resentimiento hacia las mujeres, lo convierten en identidad y en discursos de odio que se concretan en violencias.
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