
Este sábado 3 de enero, horas después de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada por orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Trump ha dicho que será Estados Unidos quien administrará Venezuela hasta una transición y que, si Rodríguez coopera, no habrá nuevos ataques; también afirma que Delcy Rodríguez está en la misma línea de Estados Unidos y en conversaciones con su secretario de Estado, Marco Rubio, para cooperar con Estados Unidos.
¿Quién es Delcy Rodríguez?
Delcy Eloína Rodríguez es abogada, tiene 56 años y ocupa el cargo de vicepresidenta desde 2018, y el de ministra del Poder Popular de Petróleo desde 2024. Anteriormente, se desempeñó como jefa de la Asamblea Constituyente, ministra de Economía y Finanzas y canciller de Venezuela.
Es hermana de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y uno de los dirigentes más influyentes del chavismo y operador político clave del gobierno de Nicolás Maduro. Ambos, hijos de Jorge Antonio Rodríguez, mártir del socialismo venezolano torturado por orden del expresidente Carlos Andrés Pérez en 1977. Está casada con el empresario Yussef Abou Nassif Smaili, uno de los hombres más poderosos de Venezuela. Los hermanos Rodríguez, junto con Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López y Tarek William Saab, constituyen lo que queda de la cúpula del régimen en Venezuela.
Rodríguez es una ficha clave para Trump, quien en su rueda de prensa tras la invasión desestimó públicamente a María Corina Machado por no tener suficiente apoyo popular, dejando a la oposición venezolana nuevamente en el limbo. Trump necesita a Rodríguez y a otros miembros de la cúpula para mantener la continuidad administrativa en medio de la crisis y acceder directamente al petróleo, que es su interés manifiesto.
Algunos informes han sugerido que Rodríguez y otras figuras de la cúpula habrían propuesto a Estados Unidos encabezar un gobierno de transición sin Maduro para preservar la estabilidad política venezolana y presentarse como alternativa más aceptable. Ella lo ha negado y, en su intervención, reitera que Maduro es el único presidente y exige su liberación.
La situación de Rodríguez recuerda el caso de Dina Boluarte, en Perú, quien asumió la presidencia en 2022, después de que el entonces presidente Pedro Castillo decidiera disolver el Congreso y este lo destituyera por “incapacidad moral”. Castillo acabó detenido y Boluarte como presidenta hasta 2025, cuando fue removida por el mismo Congreso, que es, realmente, el que detenta el poder político en Perú.
Delcy Rodríguez cumple un rol similar al de Boluarte en el discurso de Trump: hay una ruptura política, pero se mantiene una continuidad administrativa. No se impone una figura de outsider, sino que se mantiene una conocida como garantía de orden.
Lo que sugiere esta movida es una reconfiguración controlada del poder, no una transición democrática; un relevo narrativo controlado, que se va acomodando conforme a los intereses de las partes.